ENCUENTRE SU LUGAR EN LA HISTORIA DEL PUEBLO DE DIOS

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CÓMO SER UN DADOR ALEGRE

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. — 1 Pedro 4.10

Es un privilegio recibir las bendiciones de Dios, no solo materiales, sino en nuestra interacción con las personas para edificar su reino —ya sea al diezmar, al servir o al orar y alabar. Veamos cómo podemos prepararnos con gozo para el regreso de Cristo mientras colaboramos con la vida de su Iglesia.

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NUNCA DEBEMOS RENDIRNOS


Muchas veces puede parecer fácil rendirse cuando diferentes situaciones en la vida nos debilitan tanto espiritual como físicamente. Pero Dios todopoderoso siempre está a nuestro lado. El Dr. Stanley describe por medio de este mensaje, la difícil vida del apóstol Pablo para ayudarnos a perseverar a medida que caminamos con Jesucristo.

ANDAR COMO HIJOS DE LA LUZ

Solo Dios es la fuente de luz, que resplandece a través de nosotros. Y debido a que Cristo nos transfiere de las tinieblas a la luz por medio de su Espíritu Santo, podemos caminar con Él y ser transformados a su semejanza día a día.

Le invitamos a leer el artículo, "Ilumine su mundo" para descubrir que como hijos de Dios, podemos ayudar a quienes están ciegos en cuanto a lo espiritual, de tal manera que la gente vea nuestras buenas obras y glorifique a Dios.

AL DAR EL PASO DE FE

Piense en lo que significa escuchar a Dios con valentía. ¿Puede recordar algún momento en que sintió que Él le estaba pidiendo que diera un paso que le hiciera sentir incómodo? ¿Cómo lidió con ello? Escriba algunas oraciones acerca de su experiencia, centrándose en lo que Dios le pidió que hiciera, en cómo se sintió y cómo le guió a través de dicho reto.

Usemos nuestros dones y talentos

Este mes, nos enfocamos en lo que significa apoyar la misión de la Iglesia y edificar el reino al ofrecer a Dios los dones que tenemos. Haga esta oración para involucrarse aún más en la misión de Dios:

“Padre celestial: Me has bendecido de tantas maneras. Dame la conciencia de que todo lo que tengo es tuyo. Es a través de tu generoso sacrificio que tengo la oportunidad de usar estas bendiciones para ayudar a edificar tu reino. Que tu Espíritu Santo me enseñe a ser más consciente de los dones que he recibido y a discernir la mejor manera de usarlos. Señor, te ruego que mis esfuerzos sean un reflejo de tu sabiduría, gracia y paz. Amén”.