Una fe indestructible

Kedar Maharjan mira las dificultades de Nepal como una oportunidad para compartir la esperanza de Jesucristo.

A unos 60 km de Katmandú, Nepal, Kedar Maharjan hace un giro lento mientras conduce su furgoneta por un camino de tierra. Casi una docena de puntos resaltan en el mapa de su teléfono celular, que está apoyado en el tablero. “Cada uno es una iglesia que hemos ayudado a plantar”, dice Maharjan, quien agrega que la mayoría de ellas comenzaron en los últimos dos años. Está llevando a un grupo a la remota región de Sindhupalchowk para distribuir Mensajeros de En Contacto.

 

En Chautara, se ve obligado a buscar una ruta alterna, debido a que la mayoría de las carreteras de la región sufrieron daños por un terremoto en el 2015, y muchas todavía están en reconstrucción. Aunque los cierres de carreteras hacen que ministrar sea mucho más difícil, la expansión del cristianismo en la nación no se ha reducido. Según una investigación hecha en el 2013, Nepal tiene la comunidad de creyentes de más rápido crecimiento en el mundo. Y Maharjan dice que el Mensajero juega un papel importante en ese crecimiento.

Maharjan es el técnico audiovisual principal de la iglesia Koinonia Patan en Katmandú. Él se sintió atraído por el Mensajero como una forma de evangelizar y discipular a una floreciente iglesia rural.

Los sobrevivientes buscaron entonces algo en lo cual poner sus esperanzas.

Maharjan dice que miles de personas han pedido el dispositivo, pero por disponer de una cantidad limitada, procura distribuirlos con prudencia; cuando es posible, da un Mensajero a una familia para que puedan reunirse y escuchar la Palabra de Dios. Le da prioridad a los pastores, muchos de los cuales cultivan la tierra seis días a la semana, y tienen poco tiempo para preparar sermones. Con el Mensajero, pueden escuchar la Biblia mientras trabajan.

Más de 8.000 nepaleses murieron en el terremoto de 2015, la mayoría en Sindhupalchowk. Casas y negocios fueron destruidos. Los sobrevivientes buscaron entonces algo en lo cual poner sus esperanzas, y los líderes cristianos del área notaron una marcada diferencia en el número de personas que venían al Señor. La iglesia en Chautara duplicó su número a casi 400 personas dos años después del terremoto.

La tarea requiere mucho tiempo; a Maharjan le toma medio día o más llegar a una aldea. Pero llevarles una Biblia en audio le proporciona la alegría de saber que el ministerio continuará en su ausencia. Comprende que al final, es el trabajo del Espíritu moviéndose para crear un fundamento indestructible.

Fotografía por Ben Rollins

Temas relacionados:  Compañerismo entre creyentes

Artículos relacionados

El discernimiento importa

A veces, podemos sentir que la vida es como si estuviéramos corriendo a través de un laberinto. Pero, en vez de seguir en la confusión, podemos confiar en el Guía que nos muestra claramente el ...

por
¿Qué ocurre con mis anotaciones?
Color de fondo:
Claro
Aa
Oscuro
Aa
Tamaño de letra:
A
A
A