Cuando la historia se invierte

Con enemigos a merced suya, ¿buscará usted la venganza o la reconciliación?

Cuando José es vendido como esclavo, su sueño de liderazgo parece desbaratado para siempre. Pero una vez que la traición de los hermanos engendra su destino, la dinámica del poder cambia: ahora los perpetradores se inclinan ante su víctima. Con sus hermanos a sus pies, ¿los acusará o los acogerá? La respuesta es ambas, y al final de su ardid está la redención que ninguno de ellos podría haber imaginado.

Lea

Para aprovechar al máximo este estudio bíblico, lea Génesis 37 y 42 al 45. Pídale al Espíritu Santo que le guíe a la verdad que se encuentra en estos capítulos. Haga preguntas que puedan no tener respuestas, y tome nota de cualquier cosa que le sorprenda, turbe u ofenda. Y sobre todo, confíe en el Señor. Él es el mejor maestro.

Pasajes clave: Génesis 42, 45

Contexto

Cuando José vio por última vez a sus hermanos, estaba suplicando por su vida desde el fondo de una cisterna, mientras ellos conspiraban para venderlo.

Reflexione

Al enfrentarse cara a cara con sus traidores más de 20 años después, José ya no está a merced de ellos.

  • José reconoce de inmediato a sus hermanos, pero como ellos no lo reconocen a él, asume un tono interrogatorio severo (Gn 42.7, 8). Luego, en el versículo 9, la tensión aumenta un poco: José lanza una extraña acusación de espionaje en contra de los hermanos cuando recuerda sus sueños sobre ellos. (Véase Gn 37.5-9). ¿Por qué cree usted que el recuerdo desencadena esta actitud específica?

  • Al considerar cómo lo trataron sus hermanos cuando era un adolescente, las acciones de José pueden parecer vengativas. Pero vea Gn 42.4, 13-20. ¿Qué es lo que está tratando de lograr al amenazarlos y encarcelar a sus hermanos mayores?

  • Observe la reacción de los hermanos (Gn 42.21). Aunque han pasado décadas, conectan su angustia actual con su traición del pasado y consideran sus circunstancias como retribución. ¿Qué le dice eso acerca de la culpa?

 

Continúa la historia

Al dejar a Simeón en Egipto como garantía, los otros hermanos se van a casa con grano y corazones afligidos. La única forma de recuperar a su hermano encarcelado y comprar más grano es llevar a Benjamín ante un administrador real delirante y desquiciado. Jacob se opone rotundamente a poner al joven en riesgo. Pero el hambre es capaz de desmantelar las objeciones más fuertes, y la disminución del suministro de alimentos obliga al patriarca a ceder.

    Jacob se ve obligado a arriesgarse a la misma angustia que ha estado evitando desde la presunta muerte de José.

  • Renunciar a Benjamín, quien, hasta donde Jacob sabe, es el único hijo que queda de su esposa favorita, debe ser un recordatorio de su agonía al perder a José. ¿De qué manera el ver la renuencia de Jacob a través del lente del pasado replantea lo que podría parecer egoísmo o favoritismo?

  • Con el hambre en el horizonte, Jacob se ve obligado a arriesgarse a la misma angustia que ha estado evitando desde la presunta muerte de José. Sin embargo, al hacerlo, allana el camino para la reunión con José. ¿Cuál es la conexión entre el riesgo y la recompensa? ¿Qué papeles juegan la confianza y la desesperación? Al pensar en su propia vida, ¿alguna vez tuvo que enfrentar la perspectiva de revivir un momento doloroso? ¿Se arriesgó a confiar en que Dios le daría un resultado diferente? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Qué relación ve entre actuar con fe y la redención?

 

Reflexione

Con aprensión y humildad, los hermanos vuelven a Egipto, esta vez con Benjamín. Al ser invitados a almorzar en la residencia de José, los hermanos se sienten agradecidos pero nerviosos al ver que, por alguna razón, han sido sentados en el orden correcto de acuerdo con sus edades. Después, cuando llega el momento de marcharse, cualquier sensación anterior de alivio se hace añicos por la acusación de robo. Son llevados a la presencia de su enemigo egipcio, que seguro se apoderará de sus vidas como castigo, ya sea haciéndolos esclavos o dándoles muerte. O eso es lo que ellos piensan.

El perdón redefine las transgresiones y las heridas a la luz de la misericordiosa soberanía de Dios, al abrir la puerta a la redención.

  • Lea de nuevo 44.14-17. ¿En qué se parece esta escena a lo que ocurrió años antes en 37.23-28? Tenga en cuenta que la situación actual ha sido preparada en secreto por José. ¿Por qué cree que colocó a sus hermanos en casi el mismo escenario, donde una vez más podrían beneficiarse abandonando al hijo favorecido de su padre a la esclavitud?

  • Observe la transformación de Judá (37.26, 27; 44.33) y la posterior revelación emocional por parte de José (45.1, 2). ¿Por qué es redentor el momento, tanto para la víctima como para el perpetrador?

  • Lea de nuevo 45.4-8, prestando especial atención al versículo 5. ¿De qué manera el perdón de José a sus hermanos engendra una actitud generosa hacia ellos? En vez de enfocarse en la traición de ellos, José redefine la historia como un plan de Dios. ¿Cómo se relaciona la recapitulación de esta manera de lo sucedido, con su generosidad y su perdón?

  • Perdonar es más que absolver al pecado. Redefine las transgresiones y las heridas a la luz de la misericordiosa soberanía de Dios, al abrir la puerta a la redención.

RECUERDE El perdón redefine.

 

Repase

Durante las próximas semanas, utilice esta sección para repasar el estudio y considerar cómo se relaciona con su vida.

El perdón es un acto de confianza. Guardar rancor y llevar cuenta de los agravios revela falta de fe en que Dios está de nuestro lado, trabajando para cumplir cada promesa.

  • ¿Hay alguna persona en su vida a quien le resulte difícil perdonar? Si es así, es posible que haya temores que le hagan querer apartarse de ella, como por ejemplo, ¿qué pasaría si me lastima otra vez? ¿Y si nunca cambia? ¿Es possible que nunca recupere lo que perdí? Ponga por escrito sus ansiedades y ore por cada una de ellas. ¿Qué pasaría si deja en manos de Dios esas preocupaciones y confía sus necesidades a Dios?

  • En Mateo 6.12, el Señor nos enseña a decir en oración: “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. ¿Qué efecto tiene esto cuando ve el perdonar a los demás con la actitud mental de que también es un pecador necesitado de perdón?

  • En Mateo 6.14, 15, Cristo advierte: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”. Para algunos, estas palabras pueden parecer una amenaza. Sin embargo, Cristo estaba revelando que Dios no ve el perdón como una transacción independiente. Más bien, lo ve como una experiencia comunitaria destinada a revivir al mismo tiempo nuestra relación con Él y con los demás. ¿De qué manera el ver el perdón como un ejercicio de interconexión cambia su perspectiva en cuanto a los resentimientos personales?

  • Perdonar es confiar, y confiar es ser vulnerable. ¿Qué hace que esto sea difícil en su situación? Puede ser atemorizante hacerlo, pero con la liberación viene la libertad, y esa siempre es la meta de Dios para nuestra vida.

Ilustraciones por Adam Cruft

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