El aroma del sacrificio

Aroma o hedor: ¿Cómo perciben los demás nuestra adoración?

El del asfalto caliente salpicado con lluvia, el del té chai con hierbas aromáticas y el de las flores de gardenia son todos olores que tienen el poder de transportarnos a la infancia, liberar recuerdos ocultos, y desencadenar emociones inesperadas. ¿Hay algún olor que usted asocia con una escena de cálido compañerismo, con un momento de afecto profundo, o quizás con un acto de sacrificio inolvidable? Para Jesús, la respuesta sería el aceite de nardo.

 

Lea

Antes de ir a la Biblia, ore para que el Espíritu Santo le guíe a la verdad. Permítase hacer preguntas que puedan no tener respuestas. Exprese su admiración en voz alta, imagine la escena y tome nota de cualquier cosa que le sorprenda, turbe o incluso ofenda. Pero, por encima de todo, confíe en el Señor. Él es el mejor maestro.

Pasaje clave: Mateo 26.6-13; Marcos 14.1-11; Juan 12.1-11

 

Contexto

Lucas 10.39 presenta a María como una mujer para quien Cristo tenía prioridad por encima de todo lo demás. Estaba sentada a sus pies, desafiando la norma cultural que consideraba que solo los hombres podían ser enseñados por un rabí. Incluso, estuvo dispuesta a sufrir la crítica de su hermana Marta, quien se quejó de que estaba rehuyendo su responsabilidad de ayudar a servir la comida (Lucas 10.40).

Reflexione

En Juan 12.3, María atrae de nuevo el menosprecio de los espectadores cuando honra a Jesús de una manera sorprendente: sacrificando un perfume muy caro, equivalente al salario de un año de trabajo (Marcos 14.5). Pero no fue solo eso, sino que en una dramática demostración de devoción, utilizó su cabello para secar el perfume sobre los pies de Jesús.

  • En este contexto, ¿cómo describiría la escena en términos de riesgo y conflicto?
  • ¿Le incomodan las demostraciones de afecto? Si es así, ¿cómo suele, por lo general, encarar la incomodidad?
 

Continua la historia

Cuando Lázaro, el hermano de María, murió, el Señor soportó con paciencia el reproche de ella: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano” (Juan 11.32). Pero, aunque estaba a solo minutos de resucitar a Lázaro, Jesús comprendió la aflicción de María, y lloró con ella (Juan 11.33-35).

Pero, aunque estaba a solo minutos de resucitar a Lázaro, Jesús comprendió la aflicción de María, y lloró con ella.

Y ahora ha bendecido a su familia haciendo lo imposible. Dado que la relación de María con el Señor era estrecha y caracterizada por la ternura, tuvo sentido que ella quisiera hacer algo para demostrarle su amor y profunda gratitud. ¿Qué mejor momento que en una cena para honrarle? (Vea Juan 12.2 NVI).

Aunque las multitudes ya habían estado siguiendo al Señor, esta cena se convirtió en un espectáculo que María nunca habría podido imaginar. Ahora, además de querer ver al Hacedor de milagros, una gran multitud se reunió en la casa para ver el milagro que había sucedido: al Lázaro revivido.

Pero, a pesar de lo famoso que se volvió Lázaro, también se había vuelto nefasto para los fariseos: veían su vida como una amenaza a su aferramiento al poder. Al decidir que la solución al problema que tenían era deshacerse de él, planearon asesinarlo, al igual que a Jesús (Juan 12.10, 11).

Es en esta atmósfera sobrecargada de emoción, curiosidad y conflicto, que tiene lugar el dramático y controversial sacrificio de María.

Reflexione

Mientras que Mateo 26.8 y Marcos 14.4 dicen que la acción de María fue objeto de crítica por todos los discípulos, el evangelio de Juan señala solo a Judas (Juan 12.4-6). El sacrificio de María fue, por alguna razón, un desafío particular para él. Eso lo irritó, tal vez por una demostración de afecto tan desmedida, o por su preocupación por el dinero.

  • Aunque el interés de Judas por los pobres era una fachada, ¿se identifica usted con su razonamiento?
  • Además de querer ver al Hacedor de Milagros, una gran multitud se reunió en la casa para ver el milagro que había sucedido: Al Lázaro revivido.

  • Marcos 14.3 señala que María tuvo que romper un vaso de alabastro para ungir al Señor con el aceite de nardo. ¿Qué cree usted que dice esto en cuanto a la relación entre el quebrantamiento y el sacrificio?
  • Lea otra vez Juan 12.3. El perfume fue lo suficientemente fuerte para llenar la casa con su fragancia. Esto significa que, aunque María solo tenía la intención de ungir al Señor, terminó cambiando toda la atmósfera y dejando una marca en todos los presentes con el aroma del sacrificio. ¿Cómo imagina usted que el aroma del nardo afectaría a todas esas personas en los años siguientes? Piense ahora en su propia vida: ¿Cuándo fue impactado por el sacrificio humilde y generoso de otra persona? ¿Fue usted el recipiente directo o un observador silencioso? ¿De qué forma ha cambiado eso su manera de pensar y actuar?
  • Describa cómo puede alterar nuestra visión del mundo el experimentar el poder de Dios. ¿Cómo podría afectar nuestra manera de responderle a Él, con respecto al servicio, el sacrificio y la oración?

Recuerde El sacrificio desafía.

 

Repase

Durante las próximas semanas, utilice esta sección para repasar el estudio y considerar cómo se aplica el mensaje a su vida.

Vuelva a leer Marcos 14.8, 9.

Cuando María fue acusada de malgastar el costoso perfume, Jesús defendió su buena obra, diciendo: “Ella se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura” (Marcos 14.6, 8). En otras palabras, su generosa acción revelaba lo que ella creía en cuanto al Señor, incluyendo sus anuncios sobre su muerte (algo que sus propios discípulos no comprendieron hasta que ocurrió el hecho).

En realidad, el Señor consideró que el sacrificio de María era tan integral al evangelio, que profetizó que el mismo sería mencionado siempre junto con la buena nueva del evangelio. ¿De qué manera le sirve esto a usted para formar su opinión en cuanto a la importancia del sacrificio de María?

  • El sacrificio desafía, no solo a aquellos que lo presenciaron, como Judas, sino también a quien trae la ofrenda. Nos obliga a preguntarnos: ¿Qué creo? ¿Qué valoro y qué estoy dispuesto a perder por amor a Cristo? Reflexione en su propia vida: Si Dios le llama a sacrificar su posesión más valiosa, ¿en qué piensa? ¿Con cuáles temores tendría que reconciliarse? ¿Qué parte jugaría la confianza?
  • María utilizó su valioso nardo para ungir al Señor unos días antes de ser crucificado (vea Marcos 14.1, 8; Juan 12.1). Teniendo en cuenta el penetrante perfume del nardo, y el hecho de que utilizó todo el frasco, su cabello, sin duda, conservó la fragancia durante mucho tiempo. ¿Qué recordatorios y emociones evocaría ese olor persistente en María durante los próximos días? ¿Cómo pudo el aroma ser un consuelo para el Señor cuando enfrentó la tortura y la muerte en la cruz?
  • El sacrificio no siempre es entendido por todos; algunos se burlan, llamándolo un desperdicio. Pero no Cristo. Para Él, nuestro sacrificio es adoración, y siempre vale la pena pagar el precio
Temas relacionados:  Lectura de la Biblia

Artículos relacionados

¿Qué ocurre con mis anotaciones?
Color de fondo:
Claro
Aa
Oscuro
Aa
Tamaño de letra:
A
A
A