La paradoja de la libertad

Si no tenemos libertad para hacer cualquier cosa que nos agrade, ¿qué significa realmente la libertad en Cristo?

“¡Oh, decid! ¿Despliega aún su hermosura estrellada, sobre tierra de libres, la bandera sagrada?”.

Estas palabras son familiares para todos los estadounidenses, y expresan un sentimiento que se repite en muchos otros himnos. Los canadienses cantan: “¡Dios mantenga nuestra tierra gloriosa y libre!” El Himno a la Libertad de Grecia declara: “Salida de los huesos sagrados de los griegos y poderosa como antaño, ¡salve, salve libertad!”. Los suecos se dirigen a su nación como “Tú antigua, tú libre, tú, Norte de altas montañas”. Los kenianos cantan: “Que podamos morar en unidad, paz y libertad”.

El deseo de libertad es común en todas partes, ya sea que la estén buscando, o que estén tratando de preservarla. Sin embargo, la palabra también significa cosas diferentes para personas diferentes, y puede tomar diversas formas. Cuando uno busca en internet las frases “libertad de”, “libertad frente a” y “libertad para”, encuentra muchas sugerencias interesantes. Por ejemplo, hay libertad frente a la religión, el temor, el control, la adicción y la necesidad; libertad para actuar, leer, deslizarse, reunirse y elegir; y libertad de expresión, prensa y religión. Pero, latente en las muchas facetas de la palabra, hay dos preguntas que merecen nuestra consideración: ¿Por qué queremos tanto la libertad? ¿Queremos ser libres de algo, o queremos ser libres para hacer algo?

 

Lea Isaías 61.1-11

Antes de abrir su Biblia, pida al Espíritu Santo que le muestre lo que Él quiere que usted aprenda de este pasaje. Lea después el pasaje, y anote sus primeras impresiones: ¿Hay algo que no está claro? ¿Qué versículos hablan a su situación actual, y cómo lo hacen?

Cuando el profeta Isaías —y más tarde, Jesús (vea Lucas 4.18, 19)— habló del “año agradable del Señor”, hacía referencia al año del jubileo descrito en Levítico 25.8-55. Durante ese período, todas las deudas debían ser perdonadas, todos los esclavos libertados y todas las tierras devueltas a sus dueños originales. El año del jubileo puede ser visto como una metáfora de la salvación de Dios. La mayor libertad que podemos experimentar es el perdón de nuestros pecados, la liberación de las ataduras que nos han mantenido cautivos y la restauración de nuestra relación con nuestro Hacedor y su creación.

La Palabra de Dios contiene muchas promesas de libertad para aquellos que ponen su confianza en Cristo. Por ejemplo, libertad:

Pero con libertad viene también responsabilidad. Conseguir la licencia de conducir es emocionante, porque significa tener libertad para manejar, pero hay que obedecer ciertas reglas. Vivir en una tierra que ha declarado su independencia de otro país significa que somos libres, pero incluso la nación más libre tiene leyes que sus ciudadanos deben obedecer. De hecho, la persona que desafía toda autoridad e intenta vivir como le plazca, sigue estando sujeta a las leyes de la gravedad, de la naturaleza, de la biología, del tiempo y de las estaciones. Del mismo modo, la libertad en Cristo no nos absuelve de responsabilidad y de rendir cuentas.

El deseo de libertad es común en todas partes, ya sea que la estén buscando, o que estén tratando de preservarla.

Reflexione

Escriba sus ideas en un diario.

  • Los apóstoles Pablo y Pedro advirtieron que nuestra libertad no es una licencia para pecar (Gá 5.13; 1 P 2.16). Cuando el Espíritu Santo habita en una persona, el amor debe ser la fuerza motivadora, en vez del deseo egoísta de independencia. Nuestra libertad debe, más bien, impulsarnos a servirnos unos a otros y a exaltar a Dios (2 Co 5.14, 15).

  • Otra consideración importante es por qué el Señor nos da libertad. Cuando leemos acerca de cómo hacía libre Él a las personas de la enfermedad, de la opresión demoníaca e incluso de la vergüenza social, el énfasis estaba, una y otra vez, en de qué los libraba. Su propósito era restaurar vidas y romper las cadenas que las mantenían bajo el dominio del pecado. Nunca escuchamos a Jesús diciendo: “Bien, ahora vayan y hagan lo que quieran”. No. Les decía que dejaran su vida de pecado.

  • Lea 1 Corintios 6.12. Pablo reconoció que tenemos el libre albedrío para elegir qué hacer, decir, pensar, comprar, comer, beber o ponernos en cualquier momento. Sin embargo, también estaba consciente de que usar ese derecho para satisfacer nuestra vieja naturaleza carnal nos haría retroceder a la esclavitud de la cual Cristo nos había rescatado, perdiendo efectivamente la libertad que Él pagó con su sangre.

Responda

  • ¿Qué significa “libertad” para usted? ¿El anhelo de ser liberado de la persecución y la opresión, o tener carta blanca para vivir como le plazca? Ore y pídale a Dios que le revele de qué modo puede cambiar su modo de pensar en cuanto a la libertad.

  • Nombre algunas ataduras de las cuales Dios le ha ayudado a liberarse. ¿En qué otros aspectos sigue atrapado? Saque ánimo de las victorias que ha experimentado en el pasado, y lleve al Señor los pecados que le resulten difíciles de erradicar.

Así como la nación más libre tiene leyes que deben ser obedecidas, la libertad en Cristo no nos absuelve de responsabilidad.

Repase

  • Lea el Salmo 91 varias veces esta semana, y memorice los versículos 14 al 16. Cuando estos versículos vengan a su mente, agradézcale a Dios las maneras cómo Él le ha librado.

  • En el mensaje titulado “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, John Piper explicó la verdadera libertad de la siguiente manera: “Si usted no tiene el deseo de hacer algo, no es totalmente libre de hacerlo ... Y si tiene el deseo de hacer algo, pero no la capacidad de hacerlo, no es libre de hacerlo. Y si tiene el deseo y la capacidad de hacer algo, pero no tiene la oportunidad de hacerlo, no es libre de hacerlo. Y si tiene el deseo de hacer algo, la capacidad de hacerlo y la oportunidad de hacerlo, pero eso va a destruirle al final, no es totalmente libre, no es verdaderamente libre”. ¿Cómo se relaciona esto con la libertad que tiene usted en su relación con Jesucristo?

Temas relacionados:  Lectura de la Biblia

Artículos relacionados

¿Qué ocurre con mis anotaciones?
Color de fondo:
Claro
Aa
Oscuro
Aa
Tamaño de letra:
A
A
A