¡Ni comparación!

Incluso los demonios saben que su poder es inútil contra el de Cristo.

Cuando un ejército se encuentra con un adversario solitario, ¿cuál espera usted que salga victorioso? Las circunstancias pueden favorecer la fuerza que se encuentra en los números, pero ¿qué pasa con Dios? Con respecto al constante enfrentamiento entre su Iglesia y el reino de las tinieblas, Cristo dijo: “Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mt 16.18). Él sabía que ni siquiera las legiones del infierno podrían vencerlo.

 

Lea

Para aprovechar al máximo este estudio bíblico, lea Marcos 5.1-20 y Lucas 8.26-39. Pero primero, pida al Espíritu Santo que le guíe a la verdad que se encuentra en estos pasajes. Haga preguntas que pueden no tener respuestas. Imagínese la escena, y tome nota de lo que le sorprenda, turbe u ofenda. Y sobre todo, confíe en el Señor. Él es el mejor maestro.

Pasaje clave: Marcos 5.1-20

 

Contexto

A pesar de que los discípulos acompañaban al Señor día y noche, todavía necesitaban comprender que Él era el Mesías que hacía milagros, y en quien podían confiar. Así que en Marcos 4.35, cuando Cristo dijo: “Pasemos al otro lado”, estaba a punto de convencerlos de ello calmando el fuerte torrente. Ahora, tras ese asombroso milagro, llegan, como se los prometió, al otro lado, donde Cristo les enseñó otra lección: que además de tener autoridad sobre la naturaleza, Él también es soberano sobre el reino espiritual.

Reflexione

Con los hombres todavía asombrados por el viento y las olas que le obedecen, Jesucristo desciende de la barca para tener otra confrontación. El Señor es hallado de inmediato en tierra por un hombre que está poseído por demonios.

  • Observe cómo el hombre endemoniado se identifica en 5.9, y tenga en cuenta que legión se refiere específicamente a un batallón romano de entre 3.000 y 6.000 hombres. Con tales números, la contienda puede parecer desigual al principio, pero el verbo rogar, que aparece tres veces en los versículos 7-12, cuenta una historia diferente. ¿Qué revela esa frase acerca de cómo ven a Cristo los demonios? ¿Y sobre cómo ven ellos su propio poder?

  • Lucas 8.27 dice que el hombre no había usado ropa ni vivido en una casa por mucho tiempo, y Marcos 5.3, 4 hace referencia a una posible situación abusiva. ¿De qué manera se imagina usted que esta privación y este aislamiento agravaban la tortura que él experimentaba a causa de la posesión demoníaca?

  • ¿Qué verbos describen las acciones de la gente del pueblo contra el hombre poseído (vv. 3, 4)? Haga una comparación con los verbos en Isaías 61, un pasaje que el Señor usa como una declaración de su misión personal (Lc 4.17-21). ¿Qué forma de actuar demostró ser más efectiva, y qué revela eso acerca de cómo trabaja Dios?

 

Continúa la historia

En un momento dramático, el endemoniado es liberado y se sienta a los pies de Cristo, vestido y en su sano juicio.

    Además de tener autoridad sobre la naturaleza, Cristo también es soberano sobre el reino espiritual.

  • Ambos Evangelios dicen que el hombre vivía en medio de los sepulcros, pero Lucas especifica que “el demonio lo arrastraba a lugares solitarios” (8.29 NVI). ¿Cómo se compara ese destino final con el lugar donde Cristo envía al hombre después de la liberación (Mr 5.19)? En términos de comunidad y relaciones, ¿qué le dice eso acerca de la diferencia entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas?

  • ¿Ha experimentado usted un desplazamiento similar, para acercarse a su familia y seres queridos, o para alejarse de ellos? ¿Qué correlación, si la hay, ve usted entre su salud espiritual y una mejor relación con los demás?

 

Reflexione

Después de que los demonios fueron expulsados, el hombre rescatado le pide a Jesucristo unirse a Él y a sus discípulos. Pero el Salvador, en cambio, lo envía como evangelista a las mismas personas que lo rechazaron y reprimieron.

  • En sus palabras de despedida al hombre liberado, el Señor le dice: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho por ti, y cómo tuvo misericordia de ti” (Marcos 5.19, énfasis añadido). ¿Cuáles son los sentimientos o las experiencias que usted suele asociar con misericordia? ¿Cómo se corresponde (o no) la experiencia de liberación de este hombre con el concepto que usted tiene de misericordia?

  • Lea Marcos 1.23-26 y 9.17-26, y después 5.7. Está claro que la liberación, incluso como un acto de misericordia y de intervención divina, es a menudo una experiencia incómoda para aquellos que están siendo liberados. ¿Repercute eso en la misericordia divina que usted anhela experimentar? ¿De qué maneras?

  • Aunque la misericordia a menudo se considera como falta de castigo, eso no quiere decir que no sea también una confrontación. Cuando Dios se ocupa de las tinieblas que hay en nosotros, puede sentirse como una tortura, pero al otro lado se encuentran la libertad y el plan de Dios para nuestra vida.

 

Repase

Durante las próximas semanas, utilice esta sección para repasar el estudio y considerar cómo se aplica a su vida.

La liberación, incluso como un acto de misericordia y de intervención divina, es a menudo una experiencia incómoda para aquellos que están siendo liberados.

Una de las órdenes más repetidas en la Biblia es “no temas”. En más de una ocasión, los ángeles tranquilizaron a los humanos con este simple mandato, sugiriendo que tales visitas sobrenaturales eran aterradoras para los simples mortales. De la misma manera, vemos a Cristo exhortando a sus atemorizados hijos a cobrar ánimo y a confiar en Él.

Pero las Sagradas Escrituras también nos dicen que debemos temer al mismo que insiste en que no temamos —es decir, a Dios (1 P 1.17). ¿Por qué razón? Porque si no le tememos, podemos llegar a expulsar su presencia de nuestra vida.

  • Vuelva a leer Marcos 5.14-17. La gente del pueblo está más perturbada por el hombre cuerdo sentado a los pies de Cristo, que por el endemoniado que deambula por las tumbas. ¿Cuál cree que sea la razón?

  • El temor nos obliga a protegernos, a veces de manera irracional. Observe la reacción del pueblo ante esta liberación: exigieron que Cristo se fuera. ¿Alguna vez ha reaccionado usted de una manera ilógica, distanciándose de quien le ayuda? ¿Por qué el temor lleva a tal comportamiento?

  • El temor al Señor es un concepto difícil de entender, y aunque no podamos descifrar cada detalle, es importante abordar la idea. Tenga en cuenta que el temor es a menudo una respuesta a la autoridad o al poder, es decir, que no tenemos temor de las cosas más débiles que nosotros. Con eso en mente, ¿cómo es nuestro temor al Señor un reconocimiento de su omnipotencia?

  • El temor, al igual que la vergüenza, nos conecta con la humanidad. Pero, a diferencia de la vergüenza, el temor dirigido de manera correcta hacia Dios nos acerca a Aquel cuyo amor perfecto paradójicamente echa fuera todo nuestro temor.

Ilustraciones por Adam Cruft

Temas relacionados:  Lectura de la Biblia

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