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El amor de Dios

Dios amó tanto al mundo que sacrificó a su Hijo por nosotros. Lo entregó a una muerte horrible en la cruz para salvar a todos los que en Él creen, de una eternidad apartados de Él.

La muerte del Señor Jesús fue el regalo supremo para personas indignas de un Dios perfecto. No hay un amor más grande que éste. De nosotros depende aceptarlo.

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