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Bienvenidos

Al responder a una simple invitación, el peluquero Van Nguyen encontró una vocación más profunda.

Joseph Miller

Música pop suena de fondo en los altavoces del salón de peluquería Eternity en Hixon, un suburbio de Chattanooga, Tennessee. Su propietario, Van Nguyen, está trabajando hábilmente en el cabello de una clienta. Sintiéndose a gusto con la cálida personalidad de Nguyen, ella se sincera con él y le habla de las difíciles circunstancias de su vida. Nguyen la escucha con paciencia, y luego le comparte su propia historia. Una infancia en pobreza extrema. Los estragos de la guerra de Vietnam. Su huida a los Estados Unidos. Mientras da los últimos toques al peinado, le pregunta con naturalidad: “¿Le gustaría ir a la iglesia con mi familia?”. Es la misma pregunta que le hizo una vez un cliente, la cual cambió su vida para siempre.

Fotografía por Audra Melton

Con la hospitalidad sureña que experimentó como refugiado, Nguyen se hace amigo de clientes y extraños por igual, dándoles la amable bienvenida a la familia de Dios que él recibió una vez. Vive con la sensación de haber perdido el tiempo; de desear haber conocido a Cristo antes. Ha sido cristiano desde hace solo tres años, pero su crecimiento es evidente cuando lee la Biblia y escucha las enseñanzas bíblicas de En Contacto. Su versículo favorito es Marcos 5.19 (NBLA), donde Cristo no le permite al endemoniado recién liberado que viaje con él, sino que le dice: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho por ti, y cómo tuvo misericordia de ti”. Aunque sueña con volver a Vietnam para contarles a sus familiares acerca de Cristo, por ahora Nguyen se contenta con cortar cabello y compartir el amor de Dios con cualquiera que se siente en su silla. Y desempeñar cualquier papel que pueda para ayudar a todos a convertirse en una nueva criatura.