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Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

La duda en cuanto a la bondad de Dios

No importa lo que se nos cruce en el camino, podemos saber que Dios está trabajando para nuestro bien temporal y eterno.

Génesis 3.1-7

Vivir en este mundo caído puede hacernos cuestionar la bondad de Dios. Podríamos preguntarnos por qué no siempre arregla nuestros problemas y nos da lo que queremos. Por ejemplo, cuando Eva escuchó las mentiras de la serpiente, comenzó a dudar de que el Señor hubiera tomado la decisión correcta al prohibirle comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Nuestros pensamientos son parecidos a los de Eva cuando no estamos de acuerdo con el Señor en cuanto a lo que es mejor para nosotros. Desde una perspectiva humana, “bueno” se refiere a lo que es agradable, cómodo o beneficioso. Pero Dios tiene un estándar mucho más alto y siempre está obrando para desarrollar en sus hijos un carácter semejante al de Cristo.

Detrás de cada restricción o mandamiento del Señor está su amoroso cuidado por nosotros. Él conoce las consecuencias del pecado y quiere evitar que tomemos decisiones que arruinarán nuestras vidas.

Adán y Eva aprendieron por medio de la desobediencia que Dios sabe qué es lo mejor. Cada día tenemos la oportunidad de descubrir su bondad escuchando su voz, obedeciendo sus órdenes y confiando en su sabiduría. No importa lo que se nos cruce en el camino, podemos saber que Él está trabajando para nuestro bien temporal y eterno.

Biblia en un año: Apocalipsis 1-4