Saltar al contenido principal
Utah, Estados Unidos. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Cuando nos negamos a esperar en Dios

El tiempo de Dios siempre es perfecto; confíe en Él incluso cuando sea difícil esperar.

6 de enero de 2026

Salmo 27.7-14

Siempre es mejor seguir el tiempo de Dios, pero inevitablemente habrá momentos en que nos equivoquemos. Por ejemplo, incluso hacer lo correcto en el momento no correcto puede dejarnos vulnerables al pecado o retrasar las bendiciones que Dios ha planeado para nosotros.

Al negarnos a esperar en el Señor, a menudo nos causamos sufrimiento innecesario. Por ejemplo, gastar más allá de nuestros medios en cosas atractivas pero innecesarias puede generar dificultades financieras. En cambio, al administrar nuestro dinero según los principios bíblicos, alcanzamos libertad y paz mental.

Otro ejemplo: renunciar a un trabajo antes de que el Señor nos libere puede impedir que aprendamos lo que Él quería enseñarnos. Más tarde podríamos descubrir que, si hubiéramos esperado un poco, Dios habría transformado nuestras circunstancias o nuestra actitud en cuanto a la situación.

Ciertas cualidades de carácter son esenciales para desarrollar una inclinación natural a esperar en el Señor: paciencia para soportar nuestra situación actual, firmeza para cumplir con nuestras responsabilidades presentes y valentía para confiar plenamente en Dios mientras aguardamos su intervención, incluso en medio de dificultades (Ver Isaías 40.31).

BIBLIA EN UN AÑO: GÉNESIS 20-23

Otros devocionles


Ver todas las meditaciones diarias