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Bastón de emperador, Maui, Hawái. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Lo que el ayuno aporta a la oración

El ayuno combinado con la oración es vital cuando buscamos la dirección y la protección de Dios.

8 de enero de 2026

Mateo 6.16-21

Las palabras de Cristo en cuanto al ayuno son una invitación a una experiencia más profunda con Dios. El ayuno nos beneficia de muchas maneras:

  • Limpia del pecado. Cuando bajamos la guardia espiritual, nuestros pensamientos pueden desviarse y hábitos impíos instalarse casi sin notarlo, afectando nuestra comunión con Dios, nuestro servicio y nuestro gozo. El ayuno nos permite ofrecerle nuestra atención plena mientras transforma lo que frena nuestro crecimiento espiritual (ver Ro 12.2).

  • Guía. Dios desea que sus hijos entiendan y sigan sus instrucciones. Una combinación de oración y ayuno nos ayuda a desarrollar tanto la mente necesaria para escuchar lo que Él dice, como el espíritu dispuesto a aceptar sus instrucciones.

  • Protege. El ayuno nos ayuda a conocer los caminos de Dios y a reconocer situaciones peligrosas. Al someternos a su autoridad y confesar nuestra necesidad de protección, el Espíritu Santo nos da discernimiento para tomar decisiones sabias y evitar riesgos.

El ayuno junto con la oración traerá una mayor conciencia espiritual y una comunión más íntima con el Señor. Esto, sin duda, puede ser un reto, pero los beneficios valen la pena.

BIBLIA EN UN AÑO: GÉNESIS 26-28

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