Saltar al contenido principal
Grandes Montañas Humeantes, Tennessee. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

El regalo de Dios del perdón

La voluntad de Dios es que al igual que Él, seamos misericordiosos: ¿hay alguien a quien usted necesite perdonar hoy?

Colosenses 3.12-14

Motivado por el amor, Dios proveyó el camino para que nuestros pecados fueran perdonados al enviar a Jesucristo para que fuera nuestro Salvador. Cuando confiamos en el sacrificio sustitutorio de Cristo a nuestro favor, recibimos el regalo del perdón.

Antes de poner nuestra fe en Cristo, estábamos muertos en nuestros pecados y éramos objeto de la ira divina (Ef 2.1-3). Pero nuestro misericordioso Padre celestial envió a su Hijo para redimirnos. En la cruz, Cristo cargó con nuestros pecados y experimentó la ira de Dios por nosotros. Somos salvos por gracia, mediante la fe en Él y en lo que logró (Ef 2.8, 9). Nuestra salvación es una dádiva del Padre.

La voluntad de Dios es que perdonemos, así como fuimos perdonados. Sin embargo, ponemos condiciones cuando se trata de extender misericordia. Pensamos: Solo te perdonaré si te disculpas o reparas el daño. Eso no es lo que hizo nuestro Salvador. Romanos 5.8 nos dice: “Mas Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

Dependiendo de cuánto dolor hayamos experimentado, es posible que necesitemos tiempo y sanación antes de poder perdonar por completo. Pero debemos recordar que mostrar misericordia es la voluntad de Dios.

Biblia en un año: JEREMÍAS 51-52