Como vimos ayer, las distracciones pueden desviarnos del camino, pero la Biblia nos ofrece un modelo a seguir. Nehemías nos enseña el valor de:
La determinación. Nehemías era un hombre temeroso de Dios que se dedicó con esmero a la obra del Señor. De igual modo, al concentrarnos en el plan de Dios, nuestra mente se mantiene firme pese a las dificultades.
La obediencia. El Señor desea mostrarnos su favor, y su bendición acompaña nuestra obediencia. Este conocimiento nos da confianza en tiempos difíciles, como la que tuvo Nehemías.
La transparencia y la responsabilidad. Complacido con los informes de progreso, el rey permitió que Nehemías regresara a Jerusalén (Neh 13.6, 7). Del mismo modo, llegará un día en que estaremos ante nuestro Rey, y desearemos que Él se complazca en cómo usamos nuestros recursos y dones (1 Co 3.12-15).
La constancia. Los israelitas no podían detener las burlas de sus enemigos, pero Nehemías oró y el pueblo halló fuerzas para seguir. La oración constante también es esencial para nosotros.
Siguiendo el ejemplo de Nehemías, Dios puede obrar grandes cosas en nosotros y a través de nosotros. ¿Cuál de los puntos del devocional de hoy le ayudará a vencer lo que le distrae?
BIBLIA EN UN AÑO: JOSUÉ 7-9