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Pienza - Siena, Italia. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Ocuparnos en nuestra salvación

No somos salvos por obras; más bien, dependemos del Espíritu Santo para que nos transforme desde dentro.

Filipenses 2.12, 13

En el pasaje de hoy, ¿qué significa “ocupaos en vuestra salvación”? Muchas personas creen erróneamente que Pablo nos decía que debíamos esforzarnos para ganar la salvación. Pero el apóstol enseñaba algo distinto: la salvación no es el final de nuestro camino espiritual, sino el comienzo.

Una vez que ha aceptado a Cristo como Salvador, puede comenzar a experimentar la vida abundante que Él le ha dado. Al entregarle su corazón, el Espíritu Santo habita en usted para siempre. Es este Espíritu de Dios obrando en y a través de usted quien le da el poder para avanzar hacia la plenitud de su salvación.

A medida que su fe y su relación con el Señor crezcan, comenzará a notar su obra en su vida. Al compartir su fe y sus bendiciones con otros, será evidente que Dios actúa a través de usted de nuevas maneras. Continúe siguiéndolo, y las semillas que Él ha plantado en usted comenzarán a florecer (Is 55.10, 11). Por eso, “ocupaos en vuestra salvación” significa actuar con reverencia sobre lo que Dios ya le ha dado y permitir que la vida de Cristo en usted llegue a plena floración.

Su salvación debe reflejar la vida del Señor Jesús dondequiera que esté. Al hacerlo, el Espíritu de Dios le dará la fuerza para marcar la diferencia y tocar muchas vidas de distintas maneras.

BIBLIA EN UN AÑO: NÚMEROS 33-36