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Parque Nacional Torres del Paine, Patagonia, Chile. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Terminar bien

La vida es un regalo: pídale a Dios que le ayude a dedicarle su tiempo a lo que realmente importa.

Lucas 12.15-21

El pasaje de hoy es acerca de un hombre rico que no supo utilizar sus días. Por creer que le quedaba mucho tiempo, dejó al Señor fuera de sus planes y se dejó guiar por el materialismo.

Pablo, en cambio, sabía que la vida era corta y la aprovechó al máximo. Dio a los demás hasta sus últimos días. Sus cartas desde la prisión ilustran que a pesar de saber que pronto moriría, dedicó su tiempo y energías para instruir a sus hermanos en la fe y orar por ellos. Reconocía el valor que tenía el tiempo dedicado a alentar a los cristianos, para que hicieran todo como si fuera para el Señor (Col 3.23). Esto es importante incluso cuando nuestra tarea parezca no estar relacionada con la iglesia. El trabajo en el reino de Dios no es solo para misioneros y pastores; Dios nos llama a todos a diferentes campos y tareas.

El apóstol también sabía que la vida cristiana incluye luchas. Y era realista acerca de sus propias imperfecciones (Ro 7.5-25). Esto significaba que, para hacer el mejor uso de su tiempo, necesitaba perseverar, mantener la fe en las promesas de Dios y confiar en el poder divino. Y, de hecho, al final de su vida, Pablo pudo decir: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Ti 4.7).

La vida es un regalo. Cada uno de nosotros tiene un número limitado de días. ¿Cómo utilizará usted su tiempo?

Biblia en un año: 1 Timoteo 4-6