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El hombre del sombrero tipo pescador y el evangelista incansable

Cómo el Mensajero y los Principios de Vida están transformando vidas

John VandenOever

En esta actualización: Capacitación en Costa Rica sobre los Principios de Vida, bautismos en la República Democrática del Congo, y el gozo de seguir a Cristo.

Hay una tendencia con la que he luchado toda mi vida.

A veces me concentro más en los requisitos de seguir a Dios que en mi relación con Él. ¿Por qué este sentido del deber me aleja del simple gozo de conocer al Señor Jesús?

Fotografía de las montañas de Costa Rica: Ben Rollins

Esta lucha volvió a mi mente hace poco, después de oír hablar de un anciano satisfecho que llevaba un sombrero tipo pescador y se balanceaba felizmente en su mecedora mientras escuchaba las Sagradas Escrituras.

Enviamos un equipo a la región de Guanacaste, en Costa Rica, para una Capacitación de Principios de Vida. El instructor de En Contacto, Joel Zaldumbide, y Nicolás Duarte, nuestro líder regional, equiparon a 29 pastores y líderes de iglesias con el plan de estudios de los 30 Principios de Vida del Dr. Stanley.

Costa Rica ofrece hogares de cuidado diurno para su población anciana, junto con transporte gratuito, actividades y chequeos de salud. Además de la conferencia, nuestro equipo visitó dos de estos hogares para distribuir el Mensajero de En Contacto, nuestra herramienta de discipulado en audio que funciona con energía solar.

Uno de los participantes era el hombre del sombrero tipo pescador. Mi colega, Sarahi, comentó: “Inmediatamente se puso los auriculares y empezó a escuchar la Palabra. Mientras tanto, todos los demás intentaban averiguar cómo funcionaba. Pero él estaba balanceándose en su mecedora, tan feliz. Y a un par de nosotros —no diré sus nombres— se nos hizo un nudo en la garganta”.

Sarahi se refería a su padre, Joel.

“Eran mis alergias”, bromeó él. “Me acerqué al hombre gozoso para preguntarle por su experiencia, y me dijo: 'Antes solo escuchaba la Palabra de Dios cuando llegaba a la iglesia porque no sabía leer. Ahora puedo escuchar la Palabra de Dios cada vez que quiera”.

Tal como lo cuentan Sarahi y Joel, la reacción al Mensajero fue como ver a gente ganar la lotería. Aunque Guanacaste es una zona que atrae turistas, muchos lugareños viven en la pobreza y es difícil conseguir una Biblia nueva.

La conferencia es un viaje difícil para los líderes que se sacrifican para asistir. Quienes viajan a Guanacaste deben sortear montañas, volcanes, ríos y carreteras impredecibles a menudo bloqueadas por cuadrillas de hombres trabajando. Sin la ayuda de nuestros organizadores locales en cada región, no podríamos servir a los cientos de hombres y mujeres que desean capacitación en la formación de discípulos.

En 2025, esto sumó un total de 3.500 personas en 11 idiomas en cinco continentes; más de 400 conferencias desde que se lanzó el programa en 2012. Australia es el siguiente destino, con una Capacitación de Principios de Vida programada para 2026.

Un caminar más cercano

La lección central de nuestra Capacitación de Principios de Vida es cómo desarrollar intimidad con Cristo. Hace poco le pregunté a Bill Loveless, otro de nuestros instructores radicado en Atlanta, sobre cómo cultivar ese caminar más cercano con el Señor Jesús.

“¿Cómo desarrollamos intimidad con Cristo? A través de la oración. Pasando tiempo de rodillas, leyendo la Palabra de Dios, orando la Palabra de vuelta a Él, preguntando: 'Señor, ¿qué me estás diciendo en esto? ¿Qué quieres que yo haga?'. Necesitamos aprender a confiar en Él de todo corazón, permanecer en Cristo y caminar en el Espíritu. Estamos acostumbrados a ir a Dios y decirle: 'Hola, Señor, soy Bill. Necesito esto, esto y esto. Muchas gracias. Amén'. Pero no funciona así. Dios quiere decirnos algo”.

“Tu gracia es totalmente necesaria, oh Señor, para un buen comienzo, un buen progreso y una buena culminación de la vida”.

—Tomás de Kempis, La imitación de Cristo

Evangelistas incansables

El impacto de los Mensajeros de En Contacto en el Congo

Durante 18 años, Don y Jenya Foster han servido al pueblo bantú de la República Democrática del Congo. Deseosos de obedecer el mandato del Señor Jesús de servir a “los más pequeños” (Mateo 25.40), los Foster viven entre algunas de las comunidades más desatendidas de África: soldados heridos, prisioneros y los 30 niños pigmeos africanos que ahora están bajo su cuidado.

Siempre me encanta charlar y ponerme al día con Don cuando nos visita en Atlanta.

John: Don, no te mudaste al Congo planeando ser padre de este gran grupo de niños, pero sucedió de todos modos.

Don: En la cultura pigmea hay un problema de desnutrición espantoso. La Biblia nos dice que, si ves a tu hermano o hermana desnudos y faltos del sustento diario, y les dices: “Calentaos y saciaos” pero no les das lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve eso? (Santiago 2.15, 16). Así que, al ver el triste estado de estos niños que están cerca de la muerte, fue como mi esposa y yo nos convertimos en madre y padre de tantos niños.

John: ¿Cuál es el rango de edades de tus hijos ahora?

Don: El más pequeño tiene 5 años, y el mayor que vive en casa tiene 18. Hemos tenido varios que se han graduado. Una se casó hace poco y tiene un hijo. Y mi preocupación en oración —sé que todos pueden identificarse conmigo en esto— es ver a estos niños crecer, casarse y que no tomen el camino equivocado.

John: Mientras crías a esta familia numerosa y rescatas a estos niños, ¿qué ves como tu papel más amplio en la comunidad?

Don: Mi llamado es a “ir aún más abajo”, hacia los más pequeños de estos. Y trabajar con los pigmeos es un llamado específico. Implica comprender la pobreza y muchos problemas de salud y educativos. Pero en un nivel más amplio, estamos alcanzando nuestra ciudad, nuestra región, y queremos ir a otros pueblos con un movimiento de formación de discípulos. Comenzamos con una persona; su nombre es Confi. Ella había sido arrestada cuatro veces, tenía la presión arterial muy alta y estaba en su lecho de muerte. Mi esposa Jenya fue y oró por ella, y fue sanada. Jenya le dijo: “Dios te ama y Él te perdonará”. Confi nació de nuevo y fue bautizada. Jenya la discipuló en la cárcel y, cuando salió, la capacitó. Hoy, este movimiento de discipulado tiene más de 6.000 discípulos.

John: ¿Qué papel ha desempeñado el Mensajero de En Contacto en este ministerio?

Don: Estoy muy agradecido a En Contacto por proporcionar estas Biblias en audio que funcionan con energía solar y que cambian el mundo. Jenya y yo las usamos en dos idiomas: suajili y lingala (una lengua bantú). Se la damos a una persona que habla suajili y, de alguna manera, el audio llega a manos de alguien que habla lingala. Este dispositivo es un evangelista incansable que nunca deja de hablar.

Fotografía de la familia Foster: Tommy Trenchard

Son útiles tanto para quienes aprenden de forma oral, como para quienes tienen dificultades para leer. Escuchar el evangelio en el Nuevo Testamento una y otra vez en audio hace una diferencia gigantesca.

Ministramos a soldados profundamente heridos, muchos con amputaciones, otros ciegos por heridas de guerra. Les damos Mensajeros porque están sentados en sus camas todo el tiempo. Estos discípulos están ahora haciendo nuevos discípulos. Con un Mensajero, pueden escuchar la Palabra y retroceder para oír un capítulo una y otra vez. A veces recibo de vuelta unidades dañadas que han estado en prisiones, y los botones están desgastados por lo mucho que han sido escuchadas.

John: Quiero preguntarte por el increíble número de bautismos que has visto en tu ministerio. ¿Más de 500 en un mes? Incluso has construido una unidad bautismal portátil para mantener el ritmo.

Don: Puedo estar sentado en una silla, pero en realidad estoy bailando. ¡Estoy tan emocionado! Le hace bien a mi corazón misionero. Quinientos nueve bautismos; estoy tan asombrado. Nuestro crecimiento es exponencial, y un día habrá 5.000. Puede que alguien no me crea o no lo entienda, pero estoy emocionado.

Cuando los nuevos creyentes comienzan a hacer discípulos, les animamos con capacitación y les llevamos una unidad bautismal para que puedan hacer y bautizar discípulos por sí mismos. Están hechas de tubos de PVC (policloruro de vinilo), se pueden montar con facilidad y viajan a donde el líder quiera ir. Se pueden poner en la parte trasera de una motocicleta y desplazarse. Incluso hay una en la cárcel. Cuando alguien acepta a Cristo, solemos bautizar a unas 30 personas a la vez.

John: Dios está obrando en el Congo y tienes un testimonio contagioso. ¿Cómo está obrando Dios en tu vida en estos días?

Don: He sido profundamente impactado al entender la obra completa de Jesucristo en la cruz. Él es ahora el Conquistador, nuestro Redentor y Salvador. Y tenemos el mismo Espíritu Santo que levantó al Señor Jesús de entre los muertos. Me pregunto cómo será caminar con Él sin limitaciones.

Él fue hasta el final. Entonces, ¿cómo sería para ciertas personas si fueran hasta el final? Quiero ser un ejemplo de alguien que dio todo lo que tenía. Vendí todo y dejé los Estados Unidos hace 18 años. Sigo aquí y quiero seguir hasta que muera. Quiero seguir porque estamos haciendo tantos discípulos. Sé la diferencia que estamos haciendo. Lo veo en el número de personas que están siendo bautizadas. Ir hasta el final: esa es mi motivación y mi mensaje.

John: Gracias por estar con nosotros, Don. Qué bendición y privilegio es poder hablar contigo.