Saltar al contenido principal
Artículo Destacado

La verdadera percepción abre la puerta a la gratitud

Estudio Bíblico de octubre

Personal de Ministerios En Contacto

¿Alguna vez ha contemplado algo tan maravilloso que le dejó sin aliento? Como una hermosa puesta de sol o la sonrisa de un ser querido que lo hizo detenerse en seco. Imagine que esa fuera su experiencia con Dios. El hombre en el centro de la historia de hoy no planeó qué decirle al Señor ni ensayó sus bendiciones. Él vio. Se detuvo. Y se postró rostro en tierra, consciente de la presencia del Señor Jesucristo.

Ilustración por Jeff Gregory

Contexto

En el antiguo Israel, la lepra hacía que una persona fuera considerada impura y excluida de la sociedad y de los rituales. 

Lea

Lucas 17.11-21

Reflexione

La gratitud fluye con naturalidad cuando vemos y apreciamos lo que se nos ha dado.

  • Guardando la distancia requerida, los diez leprosos claman al Señor Jesús (Lc 17.12, 13). El verbo traducido como “salvado” (Lc 17.19) es sózó, una palabra clave del Nuevo Testamento que puede significar “salvar”, “rescatar”, “liberar”, “sanar” o “preservar”. Se usa para la salud física (Mr 5.34), la protección en la tormenta (Mt 8.25) y la salvación (Ro 10.9). ¿Cómo le ayuda entender sózó a ver la condición de los leprosos más allá de una enfermedad? ¿Qué paralelos encuentra entre su situación y la condición de la humanidad delante de Dios?

  • Según la ley mosaica, los leprosos debían presentarse ante los sacerdotes después de ser sanados. Ellos podían examinarlos, declararlos limpios y restaurarlos a la comunidad y a la adoración (Lv 14). ¿Qué revela Lucas 17.14 sobre el momento en que fueron sanados? ¿Cómo demuestra su partida la fe que tenían?

  • Uno de los hombres “vio” que había sido sanado (Lc 17.15). El verbo griego horaó significa “ver”, pero también implica una profunda percepción espiritual. En la Biblia puede referirse a comprender o discernir con claridad. La Concordancia de Strong señala que puede significar “mirar fijamente”. La realidad de lo ocurrido impactó a este hombre de tal manera que se detuvo en seco. Considere cómo aquello en lo que fijamos nuestra atención ocupa un lugar cada vez mayor en nuestra vida, para bien o para mal. ¿Qué es lo que usted “mira fijamente” con mayor intensidad? 

Profundice

Volver a Cristo hace que cada día sea mejor. 

  • Glorificar a Dios con sinceridad no nace de la obligación, sino de una profunda respuesta interior. Cuando vemos su grandeza y reconocemos su misericordia, no podemos permanecer indiferentes. El hombre que regresó al Señor Jesús “volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies” (Lc 17.15, 16). ¿Qué revela su postura acerca de sus emociones? ¿Qué sentimientos podrían llevarlo a una expresión tan profunda? ¿Cómo puede “mirar fijamente” el regalo de la salvación de Dios transformar cualquier momento en una celebración llena de asombro, sea en silencio o en voz alta?

  • El décimo hombre experimentó algo especial. Compartió con el Señor su dolor, desesperación, alivio, gozo y gratitud; un desbordamiento del corazón que recibió su respuesta. ¿Qué revela este intercambio acerca de una vida de oración más profunda? 

Reflexione

Un corazón agradecido no es solo un corazón feliz; es un corazón reorientado hacia el Dador.

  • En la adversidad o en la sencillez de cada día, permanece una verdad asombrosa: sózó. Nada puede impedir que nuestro corazón se postre ante Dios, lleno de gozo y gratitud.