Saltar al contenido principal
Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Cómo llevar nuestras necesidades al Padre celestial

Nuestra oración es para que el Señor nos proteja de caer en la tentación, y nosotros lo honremos al vivir con rectitud.

Mateo 6.9-15

La primera mitad del Padrenuestro se centra en Dios, pero en la segunda parte, Cristo aborda nuestra necesidad de provisión diaria, perdón y protección. Note que sus palabras permanecen centradas en el Padre, quien provee las tres.

Danos hoy el pan nuestro de cada día. El Señor es la fuente de todo lo que necesitamos: físico, material, emocional y espiritualmente (Fil 4.19). Al pedirle que provea para nuestras necesidades básicas, estamos reconociendo nuestra completa dependencia de Él y confiando en su provisión para cada día.

Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Esta parte de la oración está destinada a asegurar que todo está bien, no solo entre nosotros y nuestro Padre, sino también entre nosotros y otras personas. Puesto que Dios perdonó nuestros pecados, su voluntad es que nosotros también perdonemos a los demás.

No nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal. Nuestra oración es para que el Señor nos proteja de caer en la tentación, y nosotros lo honremos al vivir con rectitud.

Toda esta oración está enfocada en nuestro Padre celestial. Nos enseña a adorarlo, a someternos y a depender plenamente de Él para cualquier tipo de necesidad.

Biblia en un año: Génesis 36-38