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Dalia pinnata, Atlanta, Georgia. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Cómo manejar las cargas

Algunas de las cargas que llevamos no forman parte del plan de Dios para nosotros.

Salmo 55

En el pasaje bíblico de hoy, David está agobiado por presiones externas y luchas internas. Las cargas vienen de muchas formas y a menudo se sienten muy pesadas. Todos podemos identificarnos con el deseo de David de “volar lejos y descansar” (cf. Sal 55.6).

Algunas de las cargas que llevamos no forman parte del plan de Dios para nosotros. A veces arrastramos culpa incluso después de confesar el pecado, o cargamos preocupaciones sobre el futuro (Mt 6.34).

Otras cargas son parte de vivir en un mundo caído. Tenemos responsabilidades reales —familia, relaciones y trabajos— que pueden sentirse pesados. También enfrentamos conflictos que no vienen de Dios, sino de nuestra propia imperfección y la de los demás. Cuando estos desafíos se prolongan, pueden llegar a abrumarnos.

Pero cada circunstancia en la vida pasa por las manos de Dios antes de llegar a nosotros. Él no quiere que sus hijos lleven cargas sin su ayuda, y por eso nos pide que se las entreguemos y promete sostenernos (Sal 55.22).

Echar sus cargas sobre Dios significa entregarlas por completo a su control (1 P 5.7). El Señor le sostendrá con su paz mientras confía en que Él le ayudará a salir adelante.

BIBLIA EN UN AÑO: ISAÍAS 15-18