Saltar al contenido principal
Patagonia. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Cuando somos acusados

Aun cuando las personas malinterpreten nuestras buenas intenciones, Dios ve nuestro corazón y bendice nuestros esfuerzos por servirle.

Mateo 26.7-13

De vez en cuando, todo cristiano recibe críticas inmerecidas. A veces, estas llegan cuando damos lo mejor de nosotros al Señor y se malinterpreta nuestra buena intención. Esta clase de situación está descrita en el pasaje de hoy.

Los versículos de Mateo relatan que una mujer tomó un frasco de costoso perfume y lo derramó sobre la cabeza de Cristo mientras Él estaba reclinado a la mesa. Su gesto no produjo resultados visibles: nadie fue salvado, no hubo conversiones ni logros medibles. Peor aún, fue reprendida, ya que muchos consideraron su acción extravagante, absurda e irresponsable. Sin embargo, el Señor pensaba de otro modo. Aprobó por completo su sacrificio de amor y dijo: “Se contará lo que esta ha hecho para memoria de ella” (Mt 26.13).

A veces nos preguntamos cuánto nota Dios nuestros esfuerzos por servirle. En ocasiones, algunos de nuestros mayores sacrificios parecen no traer más que malentendidos o críticas de parte de familiares y amigos.

Pero el Señor Jesús conoce las profundidades de nuestra alma y ve nuestro corazón (Jer 17.10). Incluso si nuestros sacrificios por el Padre celestial parecen tener poco sentido para los demás, lo que importa es la aprobación de Él.

BIBLIA EN UN AÑO: 2 REYES 24-25