En el pasaje de hoy, el apóstol Pablo nos dice: “Esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús” (v. 1). Él sabía que el Señor estaba a su lado y lo fortalecía para que las buenas nuevas fueran proclamadas. Y Pablo avanzó por fe (2 Ti 4.17).
De la misma manera, el Espíritu Santo nos da el valor y el poder para obedecer los mandamientos de Dios, de modo que podamos apoyarnos en su poder para sostenernos. Como creyentes, debemos…
Compartir conocimiento. La Iglesia no solo posee las buenas nuevas de salvación, sino también las riquezas de la Palabra de Dios. Guardar esas lecciones para uno mismo puede dejar a los incrédulos desamparados y privar a los hermanos cristianos de la sabiduría que necesitan.
Estar dispuestos a sufrir. Las dificultades son parte de la vida cristiana. Cristo nos advierte que enfrentaremos tribulación, pero ya Él ha “vencido al mundo” (Jn 16.33). No es de extrañar que Pablo recuerde a Timoteo que permanezca firme en el Señor y comparta la enseñanza (2 Ti 2.1, 2).
Pablo animó a Timoteo diciéndole: “Acuérdate de Jesucristo” (v. 8). Esto también se aplica a nosotros. Cuando nos enfocamos en el Señor, su gracia nos fortalece para ser valientes y obedecer.
BIBLIA EN UN AÑO: JOB 22-25