Saltar al contenido principal
Alemania. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Jesucristo en nuestras circunstancias

Nuestras circunstancias difíciles pueden ser la herramienta elegida por Dios para cumplir su voluntad por medio de nosotros.

Filipenses 1.12-25

Si pudiera cambiar sus circunstancias, ¿lo haría? La mayoría de las personas diría que sí. Pero debemos aprender a vivir con algunas dificultades, pues solo Dios tiene el poder de cambiarlas, y en su sabiduría, ha permitido que permanezcan.

Consideremos a Pablo, quien deseaba predicar el evangelio en Roma pero no anticipó la ruta que Dios usaría: falsas acusaciones en Jerusalén, apelación a César, viaje por mar, naufragio y tiempo en prisión. Aun encadenado a un guardia romano, escribió que sus “circunstancias han resultado para el mayor progreso del evangelio”, pues la “causa de Cristo” era conocida como motivo de su encarcelamiento, y animó a muchos a hablar como testigos de Él (Fil 1.12-14).

Lo que parece un naufragio o desvío en nuestros planes podría ser en realidad el camino ordenado por Dios para nosotros. Puede incluir problemas económicos, problemas de salud o conflictos con otros, pero hay una certeza a la que podemos aferrarnos: Jesucristo es nuestra vida, y Él nunca cambia.

Las circunstancias cambiarán, pero si pertenecemos a Cristo, Él usará cada situación para cumplir su voluntad en nosotros. Tengamos el mismo deseo de Pablo: que el Señor Jesucristo sea exaltado en nosotros, pase lo que pase.

BIBLIA EN UN AÑO: DEUTERONOMIO 6-8