Saltar al contenido principal
Paisaje de otoño en Norteamérica. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

La pasión del creyente

¿Le parece satisfactoria su relación con Dios, o necesita ser reavivada?

2 Timoteo 1.1-11

Un fuego no seguirá ardiendo con fuerza si no se atiza. Del mismo modo, el fervor del creyente, si no se aviva, puede disminuir.

Los creyentes podemos experimentar “enfriamiento” por varias razones. Cuando nos golpea una tragedia, podemos sentir que nuestras oraciones no fueron escuchadas y que a Dios no le importan. En otras ocasiones, las prioridades del mundo pudieran hacer que nos desviemos. Por ejemplo, el entusiasmo de Timoteo flaqueó debido a las falsas enseñanzas y a la cobardía.

El alejamiento puede ser sutil y difícil de detectar. Seis preguntas pueden ayudarle a evaluar si su entusiasmo por Dios sigue siendo fuerte:

1. ¿Desea servir a Dios, compartir el evangelio y ayudar a los demás?

2. ¿Pasa tiempo en la Palabra de Dios cada día?

3. ¿Ora sabiendo que Dios está escuchando y trabajando?

4. ¿Asiste fielmente a la iglesia y diezma?

5. ¿Experimenta gozo, paz y esperanza en el Señor Jesucristo?

6. ¿Se mantiene firme en sus convicciones espirituales?

Si algunas de sus respuestas cambiaron recientemente de “sí” a “no”, su fuego puede estar disminuyendo. Reconózcalo ante el Señor, y pídale ayuda para reavivar su pasión. 

Biblia en un año: ISAÍAS 28-30