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Parque Nacional de Glaciares, Kalispell, Montana. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Paz entre unos y otros

Dios desea que los creyentes vivamos en paz, pero Él sabe que no podemos lograrlo sin su ayuda.

Romanos 12.18-21

La Biblia nos llama a alentar, ayudar y llevarnos bien con los demás, pero la mayoría de nosotros conocemos al menos a una persona con la que tenemos más conflictos que otra cosa. Sin embargo, con la ayuda del Señor, casi cualquier diferencia puede ser superada.

Vivir en sumisión a Cristo crea un canal a través del cual su bondad y su gracia pueden fluir por medio de nosotros y crear armonía. Primero, cuando adoptamos el hábito de interceder por otras personas en oración, la gracia divina se convierte en parte de la situación. Luego, para descubrir el origen del conflicto, debemos estar dispuestos a compartir nuestras preocupaciones y escuchar el punto de vista de la otra persona. Esto significa hablar con sinceridad del asunto, ya sea de una herida del pasado, de una suposición incorrecta o de un patrón de pensamiento poco saludable. Finalmente, una vez que se conozca la raíz del problema, ambas partes deben cooperar para restaurar la armonía y mantenerla, acordando hacer frente a nuevos problemas según sea necesario.

Dios desea que los creyentes vivamos en paz, pero Él sabe que no podemos lograrlo por nuestra cuenta. Por eso nos ha dado un Ayudador, el Espíritu Santo, por medio de quien podemos alcanzar la armonía y estar unidos en paz (Ef 4.1-6).

Biblia en un año: SALMOS 67-70