El pasaje de hoy nos exhorta a permanecer conectados con Cristo. La imagen de Él como la vid y de los creyentes como las ramas nos ayuda a comprender que, sin Él, no podemos hacer nada. Es posible recibir su salvación y, aun así, actuar según la carne, separados de su protección, fortaleza y poder. Todos los creyentes pierden el enfoque en algún momento, pero algunos se han alejado tanto que les resulta difícil encontrar el camino de regreso.
Si descubre que su corazón es leal a algo distinto de Cristo, es vital reconocerlo. Arrepiéntase de las actitudes y actividades que le están alejando y elija enfocarse en Él.
Una vez que la distracción haya desaparecido, vuelva a enfocarse en el Señor leyendo la Biblia, orando, aprendiendo de pasajes bíblicos y pasando tiempo con amigos cristianos que le alienten. Después de vivir fuera de lo mejor de Dios por un tiempo, puede ser difícil disciplinarse para vivir como el Señor desea. Pero recuerde que quienes permanecen en Él darán mucho fruto (Jn 15.5).
Hebreos 12.1 nos exhorta a “[despojarnos] de todo peso” para que podamos correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Seguir el plan de Dios en su fuerza es el camino hacia la paz, el gozo y el contentamiento en la vida.
BIBLIA EN UN AÑO: JEREMÍAS 1-3