Para sacarle el máximo provecho a este devocional, lea los pasajes a los que se hacen referencia.
Franklin D. Roosevelt escribió: “Un mar tranquilo nunca hizo a un marinero diestro”. Es un dicho sencillo pero sabio que nos recuerda la importancia de las dificultades. Sin retos, nunca aprendemos nuevas destrezas ni adquirimos fortaleza espiritual. Por eso el apóstol Pablo nos enseña a “gloriarnos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la perseverancia, prueba; y la prueba, esperanza” (Ro 5.3, 4).
Todos tenemos dificultades. Para algunos, puede tratarse de problemas económicos o de salud. Otros pueden conocer el dolor que conlleva la ruptura de una familia o la muerte de un sueño. La pregunta no es si tendremos problemas o no, sino cuándo. En lugar de pasar el tiempo preocupados, pongamos nuestra fe en Dios, Aquel que nos dice: “Aun hasta vuestra vejez, yo seré el mismo, y hasta vuestros años avanzados, yo os sostendré” (Is 46.4 LBLA).
PIENSE EN ESTO
- Escriba una nota de agradecimiento a Dios, expresando su gratitud por los desafíos y las dificultades que ha enfrentado en la vida. Cuéntele todas las maneras en que le han beneficiado a lo largo del tiempo.
Biblia en un año: Proverbios 9-12