Inspirándose en uno de los momentos más tiernos de las Sagradas Escrituras —cuando el Señor Jesucristo, en sus últimas horas, se detuvo para velar por el cuidado de su madre (Juan 19.27)—, el Dr. Stanley presenta formas prácticas y bíblicas de amar a las figuras maternas en nuestra vida. Con calidez y franqueza, entreteje recuerdos personales de su propia madre para recordarnos que esta relación es uno de los dones más sagrados de Dios, digno de ser honrado no solo en el Día de las Madres, sino todos los días.
Bosquejo del Sermón
¿Qué significa en realidad honrar a nuestras madres? El verdadero honor va más allá de la obligación; proviene de la gratitud hacia aquellos que nos han moldeado. Esta semana, el Dr. Stanley comparte 10 formas prácticas en las que podemos honrar a la mujer que influenció nuestra vida.
Pasaje clave: Juan 19.25-27
Lectura de apoyo: Efesios 6.1
El amor por nuestras madres puede ser expresado de diversas maneras. ¿Sabe el lugar tan importante que tiene en su vida?
►“Agradecemos a Dios por aquellas madres que ya están en el cielo; y también le damos las gracias por las que están aquí”.
Jesucristo es el mejor ejemplo de lo que significa honrar a una madre:
Aun mientras moría en la cruz, se preocupó por el bienestar de su madre (Jn 19.25-27).
Sus palabras hacia ella estaban llenas de cortesía y respeto (Jn 19.26).
Deseaba que ella lo viera como el Mesías, y no tan solo como su hijo, para aliviar su dolor.
► “Las madres necesitan escuchar que sus hijos le digan: ‘Te amo, mamá’. Y no tan solo en una ocasión, sino a menudo”.
Diez maneras de amar a nuestras madres:
1. Verbalmente (si aún es posible). Dígale que la ama, y por qué significa tanto para usted.
2. Físicamente. De ser posible, abrácela. El afecto físico es importante. Nunca debemos subestimar el impacto que un abrazo puede tener en la vida de otros.
3. Con paciencia. Siempre debe mostrar gracia hacia su madre. Puede que ella tenga una perspectiva diferente a la suya, o que tome decisiones con las que usted no está de acuerdo. Responda con bondad y no con crítica.
4. Con gratitud. Piense en algo por lo que puede agradecerle, aunque parezca algo sin mucha importancia. La gratitud la honra y también beneficia nuestro corazón.
►“¿Qué es lo que más honra a una madre? Tener hijos que anden en los caminos de Dios”.
5. Con generosidad. Preste atención con detenimiento a sus necesidades, ya sean económicas, prácticas o emocionales. Comparta con generosidad de lo que tiene, y asegúrese de que ella sepa que puede contar con usted.
6. Con ternura. Sea un buen oyente. Preste atención a lo que dice y a la manera en la que lo dice. En ocasiones, ella solo necesita ser escuchada.
7. Con perdón. Si hay algún problema entre ustedes dos, el perdón es esencial. No borra lo que ha sucedido, pero lo libera del resentimiento. Ayuda mucho cuando nos enfocamos en dejar a un lado ese enojo que ha venido a ser una carga pesada.
8. Con dedicación. Defienda, proteja y apoye a su madre. Esté presente en su vida en todo momento, y hágale saber lo mucho que le importa.
9. Con alegría. Busque aquello que le produce gozo. Hágala reír, mencione algún recuerdo feliz, o tan solo alumbre su día con su presencia.
10. Con honra. Lleve una vida honrosa y de buena moral ante Dios. Aunque nuestro mayor deseo debe ser siempre el agradar al Señor, nuestro carácter se refleja en quienes nos criaron.
Después de ver el sermón
Reflexione en la lista del Dr. Stanley de las 10 maneras en las que podemos amar a nuestra madre, y escoja una de ellas. Quizás la de expresar gratitud por algo, o la de trabajar en el perdón, o la de compartir una palabra amable. Si es imposible comunicarse de manera directa con su madre, considere de qué otra forma puede honrarla. Además de esto, considere también honrar a otra mujer que le ha ayudado en la formación de su carácter.
Esta semana, oremos por nuestras madres, ya sea por la suya o por otras madres que enfrentan momentos difíciles. Pídale a Dios que las sostenga, exhorte y supla para sus más grandes necesidades.