Saltar al contenido principal
Ver
Sermón de TV

Cómo encontrar orientación precisa

Descubra los principios necesarios para alinear sus decisiones con la voluntad de Dios.

Predicado por primera vez el 24 de septiembre de 2000

Cuando se enfrenta a decisiones importantes en la vida, es posible que las posponga por miedo a equivocarse. En este mensaje, el Dr. Stanley nos enseña que Dios quiere darnos una dirección clara para nuestras vidas. Descubra los principios necesarios para alinear sus decisiones con la voluntad de Dios.

Bosquejo del Sermón

Cuando enfrentamos decisiones importantes, podemos  sentirnos atrapados entre el miedo y la incertidumbre. Pero Dios no nos abandona, Él nos guía. Esta semana, el Dr. Stanley comparte seis pasos prácticos para escuchar la dirección del Señor y disfrutar de su paz.

Pasaje clave: Salmo 25.12

Lecturas de apoyo: Salmo 62.5; Filipenses 4.6, 7; Colosenses 3.15, 16; 1 Tesalonicenses 5.17

¿Cómo se siente al enfrentar grandes decisiones: optimista, frustrado, ansioso, temeroso o inquieto? ¿A quién recurre en busca de dirección?

► “El cimiento para tener un buen discernimiento es un corazón limpio”.

Dios promete ayudarnos a dirigir nuestra vida.

  • Instruirá a los que lo reverencian y respetan (Sal 25.12).

  • Cuando buscamos a Dios y deseamos obedecerlo, Él nos guiará.

  • El Señor no nos deja solos al tomar grandes decisiones.

  • El Espíritu Santo mora en nosotros para darnos dirección.

Seis pasos para recibir la orientación precisa de Dios:

1. Limpiar el camino.

  • Poner a un lado los hábitos pecaminosos—las malas actitudes y comportamientos limitan nuestra habilidad para escuchar la voz de Dios. Cuando el pecado se apodera de nuestra vida, nos volvemos indecisos y nos sentimos confundidos.

  • Neutralizar los deseos intensos—debemos presentar nuestros deseos ante Dios para poder recibir lo que el Señor desea darnos.

2. Ejercite la paciencia.

  • Necesitamos esperar hasta recibir la dirección de Dios para actuar conforme a su voluntad (Sal 62.5).

  • Puede que Dios ya esté obrando en relación con lo que deseamos, pero debe cumplirse en su tiempo. No podemos adelantarnos a su voluntad.

► “Para Dios, el tiempo nunca se acaba”.

3. Esté alerta a la presión.

  • Presiones externas, como consejos—podemos recibir opiniones piadosas, pero solo Dios conoce nuestra situación, y tiene un plan.

  • Presiones externas, como las circunstancias—si dejamos que la urgencia influya en nuestras decisiones, no conoceremos los planes de Dios.

  • Presiones internas, como los miedos y ansiedades—no podemos dejar que el temor a la pérdida, el fracaso, el rechazo o la desaprobación determine nuestras decisiones.

4. Perseverancia en la oración.

  • “Orad sin cesar” (1 Ts 5.17), significa permanecer en oración, sin desanimarnos, para ser guiados por Dios hasta que nos conteste.

  • Mientras oramos, Dios moldea nuestros deseos para alinearlos con su voluntad.

5. Descanse en las promesas de Dios.

  • La Biblia es nuestra guía para comprender la voluntad de Dios.

  • Su Palabra nos da dirección y sabiduría para tomar buenas decisiones.

6. Espere la paz.

  • Mientras seguimos a Dios, recibiremos su indescriptible paz (Fil 4.6, 7).

  • Esa paz es nuestra confirmación de que vamos por el camino correcto (Col 3.15, 16).

Después de ver el sermón

  • Esta semana, practique cómo reconocer la paz de Dios, antes de tomar decisiones. Cada mañana, traiga ante el Señor una decisión sencilla (cuál será la prioridad de ese día, cómo debe reaccionar ante cierta persona, etcétera). Pase algunos minutos en silencio y preste atención: ¿Siente paz? Escriba lo que siente. Al final de la semana, se sentirá más familiarizado con la paz de Dios y podrá tomar decisiones más importantes.

  • Piense en la última vez que tomó una decisión apresurada porque se sintió presionado por las circunstancias. ¿Qué hubiera cambiado de haber esperado a sentir la paz de Dios antes de actuar?