Una de las experiencias más difíciles y dolorosas que una persona puede vivir es crecer sin el amor ni la aprobación de un padre. En este mensaje, el Dr. Stanley explica cómo tener una relación plena y satisfactoria con sus hijos y ser el tipo de padre que Dios quiso que usted fuera. Cuando un niño tiene un fuerte vínculo emocional con su padre, le resulta más fácil confiar en Dios, creer en Él y respetarlo.
Bosquejo del Sermón
La relación entre un padre terrenal y su hijo tiene efectos duraderos, para bien o para mal. En el sermón de hoy, el Dr. Stanley menciona esta dinámica y ofrece consejos prácticos para construir puentes entre los padres y sus hijos.
Pasaje clave: 2 Samuel 14.28-33
Lectura de apoyo: Proverbios 22.6
¿Cuáles son las palabras más importantes que pudiera escuchar de su padre?
► “Cuando los niños tienen una fuerte conexión emocional con sus padres, es mucho más fácil para ellos confiar en Dios”.
La perspectiva que los niños tienen con su padre puede influenciar su perspectiva de Dios. Cuando los padres son…
Impredecibles y de carácter cambiante, los niños pueden llegar a creer que no pueden contar con Dios.
Críticos y legalistas, los niños pueden pensar que el Señor es un juez severo.
Humillantes y exigentes, los niños pueden sentir que nunca podrán agradar a Dios.
Pasivos y sin compromiso, los niños pueden asumir que al Señor no le importa sus vidas.
Distantes emocionalmente, los niños pueden llegar a pensar que Dios no está interesado en su dolor.
Antes de juzgar a los hijos o a los padres:
Pregúntese qué pasa por la mente y el corazón de esos niños que se comportan mal.
Los niños que se portan mal pueden estar reaccionando a lo que sufrieron en el pasado, y no solo estarse rebelando.
Los padres transmiten a sus hijos aquello que sufrieron en su niñez, ya sea bueno o malo. Depende de cada uno de nosotros, que cambiemos todo patrón que no es saludable.
► “Dígale a sus hijos lo mucho que los ama, y cuánto se preocupa por ellos. Amar siempre es lo correcto”.
Padres, para fortalecer o edificar la conexión con sus hijos, tomen la iniciativa:
Exprésenles su amor de forma verbal — aunque ya lo dicen a menudo, continúen haciéndolo. Sus hijos necesitan escucharlo a diario.
Descubran cómo amar a su hijo—cada hijo es diferente (Pr 22.6). Algunos necesitan palabras afirmativas; otros necesitan que se les dedique tiempo, que se les sirva, les den regalos o un abrazo amoroso.
Sean transparentes—compartan sus dificultades y admitan sus errores. Cuando somos sinceros, establecemos la confianza.
Busquen el compañerismo—dediquen tiempo para tener conversaciones profundas.
Pidan la ayuda de Dios—oren y pídanle al Señor que les muestre cómo conectarse bien con sus hijos.
Deben creer que tendrán éxito—Dios es un Padre que obra para conectarse con sus hijos. Está de nuestro lado y nos ayudará.
Si están tratando de sanar una relación dañada, prepárense para enfrentar reveses—volver a edificar la confianza es un proceso que requiere paciencia y perseverancia.
Trabajen en ustedes mismos—para ser un buen ejemplo para sus hijos, primero deben estar conectados con Dios mediante Jesucristo.
Después de ver el sermón
Padre, ¿cuál de las maneras para fortalecer una relación está más relacionada con la situación que hoy enfrenta? Ya sea expresar amor con mayor libertad, buscar conversaciones profundas o cualquier otra; pídale a Dios que le ayude en ese proceso.
El Dr. Stanley nos recuerda que las heridas que un padre produce pueden llegar a ser profundas y crear un patrón que se extienda a lo largo de varias generaciones. Escríbale una carta a su padre (o a usted mismo como padre), la cual no será enviada. Sea sincero acerca de lo que ha sido difícil y extienda su gracia, mientras reconoce la fragilidad que su padre llevaba o la gracia que necesita como padre imperfecto. Mantenga esta carta como una oración y pídale a Dios que haga aquello que solo Él puede hacer.