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Italia - Valle de Gardena, Tirol del Sur Dolomitas. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

La clave del éxito

Dios obrará por medio de cualquier persona que tenga un corazón dispuesto y obediente.

1 Tesalonicenses 5.23, 24

¿Alguna vez se ha sentido desanimado tratando de vivir como un buen cristiano? Si sus esfuerzos parecen infructuosos, seguir el ejemplo del Señor puede cambiar su perspectiva.

Cristo sirvió a otros con amor, lo que impactó al mundo. ¿Cómo fue tan efectivo? La Biblia dice que no hablaba ni actuaba por iniciativa propia, sino que dependía de la presencia de su Padre en Él (Jn 14.10). Como hijos de Dios, debemos hacer lo mismo.

El verdadero servicio es comisionado, dotado y bendecido solo por Dios. Las manos que trabajan pueden ser las nuestras, pero es nuestro Padre celestial quien está obrando. Y la gloria le pertenece solo a Él.

¡Qué consuelo! El Señor no busca solo a los más talentosos o influyentes, sino a todos los que permitan que su Espíritu obre en ellos. Podemos confiar en que Él proveerá todo lo necesario para cumplir su voluntad.

¿Quién puede servir al Dios vivo? Ninguno por nuestras propias fuerzas. El servicio genuino ocurre cuando permitimos que el Todopoderoso actúe por medio de nosotros; somos simples vasos. Aunque no veamos resultados inmediatos, podemos confiar en que Dios siempre cumple su propósito.

BIBLIA EN UN AÑO: SALMOS 55-59