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Biblioteca de Celso, Éfeso. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

La dirección de Dios

Decida esperar la guía de Dios; no se deje presionar para tomar una decisión apresurada.

19 de enero de 2026

Salmo 25.4, 5

¿Alguna vez ha orado para que Dios le guíe, pero ignoró la respuesta? En algún momento, la mayoría lo hemos hecho, al tomar nuestra propia decisión y confiar en que Él la bendeciría. Pero esperar que Dios apruebe nuestro plan a menudo nos lleva a perdernos lo mejor que tiene para nosotros. Para evitar decepciones, seamos conscientes de tres impulsos que impiden que escuchemos con precisión su dirección.

1. Sea consciente de los deseos humanos. Los deseos no son malos, pero los anhelos se vuelven dañinos cuando dominan nuestros pensamientos.

2. Cuidado con los consejos erróneos. Debemos buscar consejo de quienes caminan cerca del Señor Jesús y están fundamentados en su Palabra (Pr 1.5).

3. Tenga cuidado con la impaciencia, la duda o la presión. Estas emociones pueden llevarnos a tomar malas decisiones. Ser paciente es difícil, pero la voluntad de Dios siempre vale la espera.

Cuando le entregó su vida a Cristo, el Espíritu Santo comenzó a morar en su corazón y le selló como hijo de Dios. Si pide y cree, el Espíritu le enseñará a tener una vida consagrada. Decídase a seguirlo con un corazón limpio, buscando su dirección, esperando y escuchando.

BIBLIA EN UN AÑO: ÉXODO 10-12

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