Saltar al contenido principal
Ver
Sermón de TV

Adónde acudir en tiempo de necesidad

Dios conoce nuestras necesidades y desea que estas sean satisfechas.

Predicado por primera vez el 2 de enero de 2011

Cuando usted tiene una necesidad, ¿a dónde acude en busca de la respuesta? El Dr. Stanley nos dice que solo Dios conoce plenamente nuestras necesidades y desea que estas sean satisfechas.

Bosquejo del Sermón

A veces la vida puede ser abrumadora. Cuando enfrentamos situaciones difíciles, es normal buscar la ayuda humana; sin embargo, hay momentos en los que nadie puede ayudarnos, sino solo Dios. En el sermón de hoy, el Dr. Stanley comparte noticias alentadoras: el Señor ha hecho posible que vayamos de manera directa ante Él para traer cada una de nuestras necesidades.

Pasaje clave: Hebreos 4.12-16

Lecturas de apoyo: Salmo 139.1-4; Mateo 6.8; Romanos 3.23; 8.26, 34; Hebreos 2.17, 18

Sin importar lo que enfrentemos en esta vida, nunca lo hacemos solos. El Señor está con nosotros a cada paso que damos.

► “Cuando enfrenta una necesidad, ¿dónde busca ayuda primero?”.

La Palabra de Dios…

  • Es viva (He 4.12).

  • Nos enseña que Dios conoce nuestras necesidades y aquello que sentimos en el fondo de nuestro ser (He 4.12).

  • Es suficiente para responder las interrogantes de la vida.

En tiempos de necesidad…

  • Jesucristo es el único a quien debemos acudir para hallar consuelo.

  • Podemos confiar que Dios nos conoce por completo (He 4.13, 15).

  • Podemos consolarnos al saber que Dios comprende las razones detrás de nuestras acciones (Sal 139.1-4), y conoce nuestras necesidades mucho antes de que le pidamos algo (Mt 6.8).

► “La intercesión de Jesucristo por nosotros ante nuestro Padre celestial es una expresión eterna de amor”.

Como nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 4.14), Jesucristo…

  • Intercede por nosotros ante Dios (Ro 8.26).

  • Está sentado a la diestra del Padre, lo cual indica el supremo poder y autoridad que tiene (Ro 8.34).

  • Ofreció el perfecto sacrificio por los pecadores (Ro 3.23).

  • Derramó su sangre, para hacer posible que la humanidad pecadora pudiera acercarse al Dios santo.

  • Se compadece de nosotros (He 2.17, 18; 4.15).

► “Dios conoce nuestra manera de pensar, lo que nos desanima, lo que nos intimida, y cuán solos nos sentimos. No solo eso, sino que también conoce la solución”.

Al traer todas nuestras necesidades ante Dios (He 4.16) debemos…

  • Acercarnos. No tenemos por qué sentir temor de venir ante su presencia.

  • Tener confianza. No debemos tener temor, pues Jesucristo es justo.

  • Venir con valentía. Podemos llegar directo ante el trono de gracia de nuestro Señor.

  • Confiar en la misericordia y la gracia de Dios. Misericordia, significa que Dios no nos da lo que merecemos. Gracia, significa que nos da lo que no merecemos.

  • Tener siempre un espíritu de sumisión y humildad. Los planes del Señor son perfectos, así que debemos ser lo bastante humildes como para aceptar su voluntad.

  • Poner a un lado nuestro orgullo y cualquier otro pecado que nos estorba para acercarnos a Dios. Nada es tan importante como para alejarnos de nuestro Padre celestial, así que debemos remover cualquier obstáculo para mantenernos cerca de Él.

  • Recordar que el acceso al trono es solo por medio de la sangre de Jesucristo. Dios desea y espera nuestras buenas obras, pero estas no son las que restauran nuestra comunión con Él.

Después de ver el sermón

  • Piense en alguna dificultad que le moleste en la actualidad. ¿Cambia su perspectiva hacia ese problema cuando reconoce que Jesucristo lo comprende? ¿De qué manera?

  • Si Dios le pide que espere por la respuesta a su oración, ore haciendo uso de Lamentaciones 3.25, para que le ayude a ser paciente y a confiar: “El Señor es bueno con los que en Él esperan, con los que le buscan”.