Saltar al contenido principal
Ver
Sermón de TV

Demos prioridad a la oración

Acérquese al Padre en oración para que Él le dé la fuerza que necesita.

Predicado por primera vez el 1 de marzo de 2015

¿Es posible que nos sintamos débiles porque no estamos haciendo de nuestro tiempo de oración una prioridad? El Dr. Stanley invita a los oyentes a reservar un momento de silencio cada día para hablar con Dios. Acérquese al Padre en oración, para que Él le dé la fuerza que necesita.

Bosquejo del Sermón

A veces, solo nos da tiempo de elevar una oración rápida mientras manejamos, o antes de acostarnos a dormir. Pero dedicar tiempo para orar sin prisa transforma nuestro andar con Dios. Esta semana, el Dr. Stanley nos exhorta a darle prioridad a la oración.

Pasaje clave: Marcos 1.35-37

Lecturas de apoyo: Salmo 37.4; 119.165; Isaías 55.3; Mateo 7.7; Marcos 11.20-24; Santiago 4.2

¿Qué lugar tiene la oración en su agenda diaria? ¿Cuánto tiempo aparta para hablar a solas con Dios?

► “Dedique tiempo a Dios, y escoja un lugar en donde pueda hablar con Él cada día; y deténgase a observar lo que sucederá en su vida”.

Demos prioridad a la oración:

  • Jesucristo casi siempre dedicó tiempo para orar en un lugar a solas (Mr 1.35-37).

  • Dios merece que pasemos tiempo a solas con Él.

  • La oración marca el rumbo y la dirección para cada día.

  • Cuando descuidamos la oración, dejamos de recibir las fuerzas, la lucidez y la dirección que Dios ofrece.

La oración debe ser fortalecida por la fe:

  • Debemos confiar que Dios ha prometido responder nuestras oraciones de acuerdo a su sabiduría, amor y tiempo (Mr 11.22-24).

  • Muchas personas no reciben porque no piden (Stg 4.2).

  • Dios no responde nuestras oraciones en base a nuestros méritos. Sus bendiciones y respuestas fluyen de sus promesas, amor y bondad.

Las oraciones fluyen de una relación con Dios:

  • Dios se deleita en darnos los deseos de nuestro corazón cuando nos deleitamos en Él (Sal 37.4).

  • Nuestras oraciones son más efectivas cuando fluyen de una relación diaria con el Señor, y no son algo que solo hacemos cuando enfrentamos necesidades.

  • Dios “escudriña” nuestras oraciones en perfecta sabiduría, al darnos lo que necesitamos en lugar de todo lo que deseamos.

► “El Padre necesita tiempo a solas con sus hijos; no por lo que le decimos, sino por lo que necesita decirnos”.

La oración es fortalecida por las Sagradas Escrituras:

  • La Palabra de Dios ayuda a enfocar nuestras oraciones y nos guarda de las distracciones espirituales que provienen del enemigo.

  • La Biblia nos ofrece las palabras, las promesas y la perspectiva que guía nuestras oraciones.

Establece un compás para la oración:

  • Jesucristo dedicó tiempo cada día para estar a solas con su Padre celestial (Mr 1.35).

  • Dedicar un lugar y un tiempo específico nos ayuda a mantenernos fieles.

Los resultados de orar con fe:

  • Las mayores dificultades se pueden vencer cuando tenemos fe en que Dios obra a nuestro favor (Mr 11.23).

  • La fe nos permite alcanzar lo que el Señor ha preparado para nosotros, sin importar lo difícil que parezca.

  • Nuestro Padre celestial hará lo necesario para contestar nuestras oraciones (Mt 7.7).

  • Dios nos mostrará su plan y su voluntad si lo buscamos con diligencia.

Después de ver el sermón

  • El Dr. Stanley dijo: “Aparte un tiempo y un lugar para Dios”. ¿Cómo podemos poner en práctica estas palabras? Mencione el obstáculo más grande que le impide tener una vida de oración diaria; y pídale a Dios que le ayude a removerlo.

  • Piense en una situación difícil que hoy enfrenta. En vez de apresurarse para tratar de arreglarla, dedique tiempo para hablar con Dios de ese asunto. Puede orar de esta manera: Señor, confío en tu bondad aun en aquello que no comprendo. Ayúdame con _______________. Muéstrame tu voluntad y dame la fe para seguirla. En el nombre del Señor Jesucristo, amén.