Saltar al contenido principal
Oregón. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

La presencia fortalecedora de Dios

Nada puede satisfacer el anhelo que solo Dios puede a llenar.

Salmo 42.1-5

Dios desea relacionarse de manera personal con cada uno de nosotros, y creó en la humanidad un anhelo por su presencia. Pero aunque solo Él puede llenarlo, buscamos satisfacerlo con otras relaciones y actividades. Sin embargo, cualquier sustituto es solo una solución temporal que finalmente falla.

La Biblia nos insta a detener nuestra frenética búsqueda de satisfacción en lo que el mundo ofrece y, en cambio, reconocer que debemos enfocarnos en Jesucristo (Sal 62.1). Sin embargo, mucha gente elige sustitutos de su presencia. Es importante darse cuenta de que los amigos, los pasatiempos e incluso las responsabilidades pueden ser buenas actividades, siempre y cuando prioricemos el tiempo con Dios. Pero muy a menudo, cuando la diversión de una cosa buena se desvanece, buscamos una nueva actividad o persona en lugar de preguntarnos qué necesita en realidad nuestro corazón.

Nada aparte del Señor puede llenar el lugar en nuestra vida que Dios ha reservado para sí. La presencia fortalecedora de nuestro Padre es la única solución genuina. Para los creyentes, el Espíritu Santo ya está presente. Lo que debemos hacer es aquietarnos delante de Dios, y entonces Él se dará a conocer.

BIBLIA EN UN AÑO: JOSUÉ 20-22