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Lago Braies, Tirol del Sur, Italia. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Llamados al servicio

Quienes confían en Dios están invitados a participar en su obra.

1 Corintios 1.26-31

Piense en alguna ocasión en que Dios le pidió encargarse de una tarea, pero sintió que no tenía el conocimiento, la experiencia o la capacidad para hacerla. Todos nos hemos sentido así y quizá incluso le hemos dado excusas. Sin embargo, Él no siempre usa a los fuertes o influyentes; a menudo elige lo contrario.

El Señor busca personas humildes que dependan por completo de Él y estén dispuestas a ponerse a su disposición para lo que sea que las llame a hacer. Moisés no creía que Dios pudiera usarlo para sacar a los israelitas fuera de Egipto porque no era elocuente, pero se convirtió en uno de los más grandes líderes en la historia de Israel (Dt 34.10-12). David era joven y no tenía experiencia como guerrero, pero el Espíritu de Dios lo capacitó para derribar a un gigante con una pequeña piedra (1 S 17.48, 49).

Al lograr grandes cosas a través de personas comunes y corrientes, el Señor demuestra que la sabiduría del mundo es necedad. No tenemos poder para salvarnos a nosotros mismos ni capacidad para servirle sin su fuerza ni su sabiduría. No importa cuán experimentado sea o cuán calificado se sienta. Si depende del Señor Jesucristo, se pone a su disposición y lo obedece, Él lo usará para su gloria.

BIBLIA EN UN AÑO: JUECES 10-12