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Iceberg y glaciar, Antártida. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Nuestras recompensas en el cielo

El Señor ve y recompensa cada acto de obediencia, sin importar cuán pequeño sea.

Mateo 6.16-20

¿Alguna vez ha pensado en qué tipo de recompensa recibirá en el cielo? Ante el tribunal de Cristo, seremos evaluados según lo que hemos recibido —la verdad que Dios nos ha dado— y cómo hemos aprovechado las oportunidades que se nos presentaron.

Algunas acciones y actitudes específicas resultarán en un reconocimiento especial. Por ejemplo, el Evangelio de Mateo dice que hay una gran recompensa guardada en el cielo para quienes son insultados y perseguidos por causa del Señor Jesucristo (Mt 5.11, 12). En otro lugar, el Señor nos dice que los actos de bondad hechos a sus seguidores serán notados y recompensados (Mt 25.40). Incluso un vaso de agua dado a una persona sedienta no será pasado por alto en el día del juicio (Mt 10.42). Otras acciones que atraen la atención especial del Padre son el amor dirigido hacia los enemigos y prestar sin expectativa de pago. Estos comportamientos traerán gran recompensa y la designación de “hijos del Altísimo” (Lc 6.35).

A veces otros parecen prosperar y recoger una gran cosecha sin siquiera notar cómo preparamos nosotros el terreno. Sin embargo, Dios nos asegura que ni el que planta ni el que riega serán pasados por alto (1 Co 3.8). El Señor ve cada detalle, y todo lo hecho por su causa será recompensado.

BIBLIA EN UN AÑO: 1 SAMUEL 15-16