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Sermón de TV

Cómo forjar relaciones sólidas

Explore cómo las relaciones adecuadas pueden fortalecer su crecimiento espiritual y su caminar con Dios.

Predicado por primera vez el 4 de febrero de 2001

Basado en Proverbios 18.24, este mensaje examina el valor de tener un amigo verdadero, leal y temeroso de Dios. Además, el Dr. Stanley habla acerca del valor de elegir amistades sabias y de lo cuidadoso que debemos ser a la hora de entablar amistades.

Bosquejo del Sermón

Amistad es una palabra al parecer común que describe una experiencia profunda. Esta semana, el Dr. Stanley reflexiona sobre lo que la Biblia enseña acerca de cómo cultivar relaciones estrechas que enriquecen nuestra vida y ofrece consejos prácticos para fortalecerlas.

Pasaje clave: Proverbios 18.24

Lecturas de apoyo: Génesis 2.18; Juan 15.15

¿Cuántos amigos leales, devotos y entrañables tiene, personas con las que podría contar sin importar lo que suceda? Es fácil encontrar amigos temporales, pero las amistades sólidas deben ser cultivadas.

“La amistad requiere tiempo. Requiere esfuerzo. Y requiere energía”.

El plan de Dios para cada persona es que tengan amigos genuinos y cercanos:

  • Dios dijo que no es bueno que estemos solos (Gn 2.18).

  • Nos ha creado para relacionarnos, para tener amigos que nos ayuden a darle sentido a la vida.

  • Tener muchos amigos puede llegar a ser un problema, pero es importante poder contar con amistades cercanas (Pr 18.24).

  • Las heridas del pasado pueden limitar nuestra capacidad para forjar relaciones sólidas; pero no tienen que definir nuestras relaciones futuras.

Forjamos relaciones sólidas cuando…

  • Compartimos un interés común. Para los creyentes, este debe incluir siempre el amor por Cristo, que nos proporciona un fundamento más sólido.

  • Ponemos nuestro enfoque en suplir las necesidades de la otra persona. Reconocer que solo necesitamos a Cristo nos da la libertad de dar sin demandar algo a cambio. Solo el Señor puede satisfacer nuestras necesidades.

  • Estamos dispuestos a asumir el riesgo del rechazo y del dolor. Aunque dos personas tengan una amistad saludable, no podemos evitar que hagan o digan algo que cause dolor a la otra persona. Aprender a lidiar con el rechazo o los malentendidos (y seguir adelante) ayuda a que las amistades valiosas continúen.

  • Amamos de manera sacrificial. Significa dar sin esperar nada a cambio y hacerlo para el bienestar y la felicidad de la otra persona, mientras ponemos a un lado nuestras necesidades.

  • Somos abiertos y sinceros. Los amigos verdaderos comparten lo que hay en su corazón, lo que sienten, su manera de pensar y sus necesidades. Los amigos genuinos se confrontan en amor para edificarse y no para destruirse.

  • Permitimos que los principios bíblicos guíen la amistad. Cuando la Palabra de Dios guía lo que decimos, nuestra manera de actuar y la forma en que obramos, podemos contar con amistades amorosas, leales, devotas y duraderas.

“Podemos relacionarnos de manera estrecha, amorosa, satisfactoria y eterna con el Hijo de Dios”.

¿Cuál es la relación más importante de todas?

  • Relacionarnos con Jesucristo es indispensable, y Él desea cultivar una amistad cercana con cada uno de nosotros (Jn 15.15).

  • La soberanía de Cristo no nos separa de Él; por el contrario, nos acerca para que vivamos más unidos a Él.

  • Nuestra relación con Jesucristo se fundamenta en su amor incondicional y su perdón constante.

Después de ver el sermón

  • Escriba cinco maneras específicas en las que puede invertir en una amistad durante esta semana, ya sea mediante una conversación sincera, un acto de sacrificio o un simple mensaje para saber cómo está. Por cada una que complete, anote la fecha y dé gracias a Dios por la oportunidad de expresar amor hacia otra persona.

  • Nuestra amistad más íntima es con Jesucristo. ¿Hay algo que aún no le ha compartido, quizás porque lo considera insignificante, vergonzoso o complicado? Un amigo verdadero nos ama tal como somos, sin que tengamos que fingir nada. Salga a caminar durante esta semana sin escuchar música ni ver un video; solo usted y Jesucristo. Háblele de aquello que aún no le ha confesado.