El Dr. Stanley examina el gozo triunfante del apóstol Pablo ante circunstancias adversas. Como cristianos, el Espíritu Santo nos permite experimentar un gozo desbordante incluso cuando pareciera que no tuviéramos razones para tener esperanza. Explore lo que significa cambiar la felicidad superficial por un gozo inquebrantable.
Bosquejo del Sermón
La manera en la que reaccionamos ante la adversidad demuestra el tipo de fe que tenemos. Esta semana, para ayudarnos a cambiar nuestra respuesta ante los desafíos de la vida y poder reflejar mejor el Espíritu de Dios ante los demás, el Dr. Stanley examina la actitud que Pablo mantenía durante los tiempos de grandes dificultades.
Pasaje clave: Filipenses 4.1-4
Lecturas de apoyo: Romanos 8.28, 29, 38, 39; Gálatas 5.22; 1 Pedro 1.3-8
¿Actúa usted de la misma manera sin importar si todo va bien o mal? ¿O permite que las dificultades le desanimen?
► “La felicidad depende de las circunstancias. El gozo depende de nuestra relación con Jesucristo”.
¿Cuál es la diferencia entre la felicidad y el gozo?
La felicidad aumenta y disminuye de acuerdo a los cambios relacionados con las situaciones, posesiones y personas.
La felicidad es temporal y circunstancial, nunca llega a ser un estado espiritual.
El gozo permanece estable porque está basado en nuestra relación con Jesucristo.
El gozo provee un fundamento inconmovible para nuestra vida.
El gozo es un don espiritual; es una manifestación del Espíritu Santo que mora en nosotros (Ga 5.22).
Experimentamos un gozo triunfante porque...
Tenemos a Cristo quien camina con nosotros. Nunca enfrentamos las pruebas solos.
Dios tiene el control de nuestras circunstancias. Nada llega a nuestra vida sin su permiso.
El Señor obra en todas las cosas para nuestro bien. Aun las situaciones más dolorosas son usadas por Dios para cumplir su amoroso propósito en nuestra vida (Ro 8.28).
No hay nada que pueda separarnos de su amor. Ninguna prueba, sin importar cuán severa sea, puede romper la conexión que tenemos con Dios (Ro 8.38, 39).
Podemos agradecerle a nuestro Padre celestial por lo que está haciendo en nosotros. Usa cada dificultad para moldearnos de acuerdo a la imagen de su Hijo Jesucristo (Ro 8.29).
► “En las cartas de Pablo no se menciona que haya estado triste”.
El apóstol Pablo…
Se negó a quejarse por lo que estaba viviendo.
Expresó gratitud por las oportunidades que recibió para compartir el evangelio.
Puso su mirada en su relación con Jesucristo en vez de en aquello que lo rodeaba.
Mantuvo una actitud de adoración y alabanza.
Debemos recordar que nuestras pruebas…
Tienen un propósito.
Prueban la autenticidad de nuestra fe (1 P 1.7).
Traen como resultado alabanza, gloria y honor cuando reaccionamos con un gozo triunfante.
Después de ver el sermón
La perspectiva forzada es una técnica fotográfica que hace parecer que algo es más grande al ponerlo más cerca de la cámara, o más pequeño al alejarlo de la misma. (Esto es lo que hacen los turistas con la inclinada Torre de Pisa, para que parezca como si la estuvieran sosteniendo). Cuando enfrentemos un problema que parezca inmenso, imagínese que lo empuja bien lejos, hasta que parezca haberse hecho más pequeño. Esto le ayudará a verlos tal y como son.
En medio de las dificultades, podemos pedirle ayuda a Dios haciendo uso de las palabras y pensamientos que encontramos en la Biblia. Escoja pasajes como Juan 16.33, 1 Pedro 4.12, o Santiago 1.2-4 para elaborar una breve oración. Por ejemplo, una oración basada en Romanos 8.28 pudiera ser: “Señor, dame tu sabia perspectiva y permite que vea la forma en la que cumples tu propósito en mi vida. En el nombre del Señor Jesucristo, amén”.
Este mensaje es parte de la serie Cómo demostrar un carácter piadoso.