En una tormenta de nieve, lo conocido desaparece porque la nieve nubla nuestra visión. De manera similar, las dificultades de la vida generan emociones intensas que nublan nuestra mente. Veamos tres promesas de Dios que nos ayudan a encontrar nuestro camino en medio de las pruebas.
1. El Señor se ha comprometido a instruirnos. Si esperamos en Él, nos dará entendimiento acerca de nuestra situación, ya que ve todas las cosas y sabe qué pasos debemos dar. Sin embargo, podemos sorprendernos por la instrucción, ya que sus caminos no son como los nuestros (Is 55.8, 9).
2. Dios ha prometido enseñarnos cómo aplicar la verdad que hemos recibido de Él. Al meditar en las Sagradas Escrituras, su Espíritu nos revelará la sabiduría pertinente a nuestro problema.
3. El Señor nos guía mientras nos cuida. Así como un padre puede usar miradas discretas para dirigir el comportamiento de un hijo en público, el Espíritu Santo nos da impulsos espirituales que orientan nuestras acciones y decisiones.
¿Qué aguas turbulentas está usted tratando de navegar? Recuerde que puede encontrar su camino usando estas promesas como luces que guían en medio de las circunstancias oscuras.
BIBLIA EN UN AÑO: 2 SAMUEL 20-22