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Jungfrau, Suiza. Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Confianza en tiempos de angustia

La calma en medio del caos nos espera a todos; solo necesitamos estar quietos.

Salmo 46.1-11

“¡Me voy de aquí!”. La mayoría de nosotros lo hemos dicho en algún momento. Cuando las circunstancias resultan abrumadoras o la rutina diaria parece insoportable, anhelamos escapar. La presión aumenta y queremos alivio.

El Padre celestial tiene un camino mejor: en lugar de luchar contra las situaciones estresantes, podemos aprender a descansar en Él. Para el salmista, esto significaba estar quietos y reconocer el poder de Dios (Sal 46.10). El Señor Jesucristo promete paz en medio de las pruebas cuando le entregamos nuestras cargas (Jn 14.27). Al acercarnos a Él profundizando en las Sagradas Escrituras, comenzamos a experimentar una calma de espíritu que no podemos producir por nosotros mismos.

Sobre todo, Dios quiere que conozcamos quién es Él. Al confiar en su soberanía, aceptar la bondad de sus planes y su amor incondicional, nuestra confianza crece. Entonces nos resulta más fácil estar quietos, dejar de luchar y descansar en el conocimiento de que Él es Dios.

Cuanto mejor comprendamos a nuestro Padre celestial, más capaces seremos de atravesar circunstancias difíciles con calma y confianza (Fil 4.7). Esta paz no depende de las circunstancias, sino del conocimiento de Aquel que tiene el control de todo.

BIBLIA EN UN AÑO: SALMO 119