El título de la meditación devocional de hoy suena como un libro de autoayuda que promete fama, riqueza y prestigio si se siguen algunos sencillos pasos. Pero Dios define lo que es bueno en esta vida de manera muy diferente, lo cual solo se logra buscándolo a Él. Cuando hacemos del Señor nuestra prioridad absoluta, el Padre celestial nos bendice con...
UNA RELACIÓN ESTRECHA CON ÉL. Quienes buscan a Dios con fervor y viven en rectitud, aprenden a conocerlo y amarlo aún más. Deja de parecerles una deidad distante, y se convierte en un Padre celestial amoroso que se preocupa por ellos.
SATISFACCIÓN. El vacío que hay en cada corazón solo lo puede llenar el Señor. Todos los placeres del mundo se desvanecen en comparación con la satisfacción que Él da.
GOZO. Disfrutaremos del gozo de Dios en cada circunstancia, cuando buscar al Señor sea nuestra prioridad absoluta. El sufrimiento y las dificultades no se sentirán tan devastadoras porque confiaremos en el Padre y veremos la situación desde una perspectiva bíblica.
AYUDA DIVINA. Hemos sido invitados a buscar a Dios en oración cuando necesitamos gracia y ayuda (He 4.16).
Las cosas del mundo son solo temporales, pero las bendiciones del Señor son eternas. ¿Está usted buscando tesoros celestiales?
Biblia en un año: Juan 12-13