La sabiduría es una de las herramientas más importantes en tiempos de prueba. Y Santiago 1.5 dice que Dios nos la dará generosamente cuando la pidamos.
A veces la sabiduría no es fácil de adquirir, incluso después de pedirle a Dios por ella. Él permite pruebas porque las dificultades revelan la profundidad de nuestra devoción. Durante esos tiempos aprendemos si podemos decir: “Señor, no entiendo esto ni me gusta, pero obedeceré pase lo que pase”. Solo al pasar por problemas descubrimos la fuerza de nuestra fe y nuestra disposición a confiar en la dirección de Dios.
De hecho, crecemos en nuestra devoción al Señor al tomar decisiones sabias a pesar de la oposición y al obedecer, aunque haya tentaciones o dificultades. Estos desafíos actúan como un fuego purificador que nos santifica y refina (Job 23.10). No solo muestran lo que Dios está haciendo en nosotros, sino que también revelan áreas donde podríamos estar ignorando la guía del Espíritu Santo.
Permitir que Dios haga su obra nos posiciona para recibir bendiciones, ver el poder del Señor y sentir su amor de nuevas maneras. Esto no solo es una manera de adquirir sabiduría, sino también es el camino para experimentar gran gozo.
BIBLIA EN UN AÑO: ÉXODO 4-6