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Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Nuestro Guía

Gracias al Espíritu Santo, usted no tiene que ir por la vida tropezándose en la oscuridad.

Juan 16.12-15

Dios envió su Espíritu Santo para guiarnos a toda verdad. Como miembro de la Trinidad, el Espíritu es omnisciente y confiable para instruirnos en los asuntos divinos. Pero Él promete hacerlo solo para quienes, por fe, han recibido a Jesucristo como Señor y Salvador.

El Espíritu nos dirige, principalmente, a través de la Palabra de Dios. La Biblia es su revelación a la humanidad y cada una de sus palabras es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia (2 Ti 3.16). Esto significa que debemos leer y estudiar fielmente las Sagradas Escrituras, y luego confiar en que el Espíritu Santo nos enseñará.

No podemos confiar en nuestros propios pensamientos, sentimientos o experiencias para que nos guíen, porque no son la base de la verdad. Tampoco podemos depender de la sabiduría del mundo o de la cultura que nos rodea; ya que son locura para Dios, y nos desviarán (1 Co 1.18-25).

Gracias al Espíritu Santo, usted no tiene que ir por la vida tropezándose en la oscuridad. Su guía está disponible gratuitamente para usted en Cristo. Así que, abra su Biblia y deje que el Espíritu le dirija a la verdad.

Biblia en un año: Levítico 11-13