Saltar al contenido principal
Fotografía por Charles F. Stanley.
Meditación diaria

Sembrar para el Espíritu

¿Estás plantando semillas que produzcan una buena cosecha para ti y para los demás?

28 de febrero de 2023

Santiago 3.13-18

Ayer hablamos de cómo, en todas nuestras decisiones, sembramos para la carne o lo hacemos para el Espíritu (Ga 6.8). Plantamos semillas que afectan la clase de persona en la que nos estamos convirtiendo y el nivel de impacto que nuestra vida tendrá para el Señor.

La “carne” es la parte de nosotros que quiere vivir y ser independiente de Dios. Ella no se desvanece cuando somos salvos. Sin embargo, el Espíritu Santo se asegura de que no estemos esclavizados a la carne. Él comienza a cambiarnos para que podamos vivir de acuerdo con la verdad. Las decisiones que tomamos contribuyen al proceso de transformación, y cuando están alineadas con la obra del Espíritu, siembran una buena semilla que resulta en un crecimiento aún mayor.

Cuando usted siembra para el Espíritu, acepta la verdad de Dios en su mente y su corazón. El fruto del Espíritu crece de manera natural de esta semilla e influye en todos los aspectos de su vida. Cuando usted alimenta su espíritu con las cosas de Dios, se hace más fuerte, más parecido a Cristo y más lleno de Él en sus pensamientos y acciones.

¿Está usted alimentando su espíritu o algún aspecto suyo que quiere ser independiente de Dios? Decida sembrar semillas que le edifiquen, al dejar que fluyan de usted corrientes de agua viva para alimentar a otros (Jn 7.37-39).

Biblia en un año: Deuteronomio 21-23

Otros devocionles


Ver todas las meditaciones diarias